Pedro Cahn, un hombre necesario

Diciembre 2013

Actualidad

Cahn es Jefe de la Unidad de Infectología del Hospital Fernández y desde 1988 es el director Científico de Fundación Huésped, un espacio de investigación y tratamiento –de atención gratuita- que presta especial atención a la contención y el acompañamiento de los pacientes con SIDA.

  “Hay gente, que con solo dar la mano, rompe la soledad, pone la mesa, sirve el puchero, coloca las guirnaldas”. El poema de Hamlet Lima Quintana habla de la gente necesaria: esas personas imprescindibles, en esta sociedad marcada, muchas veces, por la hostilidad y el egoísmo. Esa es una definición posible para el Dr. Pedro Cahn, que trabaja incansablemente para mejorar la calidad de vida de sus pacientes y que, junto a su equipo, acompaña al enfermo más allá de lo que podría ser estrictamente el tratamiento de sus dolencias físicas.


Cahn es Jefe de la Unidad de Infectología del Hospital Fernández y desde 1988 es el director Científico de Fundación Huésped. Es también profesor adjunto del Departamento de Medicina, orientación Infectología de la Universidad de Buenos Aires.   En 1988 recibió en el Hospital Fernández el primer caso de SIDA del país. Desde entonces se ha dedicado a la atención de enfermos de VIH así  como a la investigación y prevención de la enfermedad.


  Lo que en principio fue un caso aislado se transformó rápidamente en un problema de salud pública y también de derechos humanos. La difícil situación de los pacientes afectados no se debe solamente al acceso al tratamiento médico adecuado sino que, a ello, se suma el problema social de la discriminación. Desde la aparición de ese primer caso en adelante, Cahn ha recibido a  pacientes y familiares para brindarles, junto a su equipo, el abordaje necesario desde una posición ética en la que el paciente es escuchado, respetado y acompañado en el proceso de su enfermedad.

 
  La Fundación Huésped en principio funcionó en el espacio del Hospital, desde 1997 cuenta con un espacio propio en Almagro. Se trata de un espacio de contención y atención gratuita donde se brinda un abordaje interdisciplinario teniendo en cuenta que el VIH no es sólo una enfermedad biológica sino que también implica una importante problemática social. El objetivo es lograr el acceso a la información, la educación y la prevención, así como la contención de los pacientes que ya padecen HIV.


  En la fundación también funciona el área de Investigaciones Clínicas, que recientemente ha logrado nuevos descubrimientos. El pasado mes de octubre el médico viajó a Bélgica al 14° Congreso Europeo de SIDA para presentar el más reciente, que fue posible gracias al trabajo de investigación suyo y de su equipo. Se trata de un tratamiento alternativo que consiste en el uso de dos drogas en lugar de tres para los pacientes afectados por el virus. 


“Esta alternativa de tratamiento presenta numerosas ventajas. Por un lado, reduce los costos, lo que puede implicar sumas importantes en la salud pública; pero fundamentalmente lo que se logra es reducir la toxicidad del tratamiento actual por dos motivos: son menos drogas y las que se utilizan son `más seguras`, es decir, tienen menos efectos secundarios que las que se dejaron fuera” dijo el Dr. sobre esta nueva estrategia para tratar la enfermedad.


  Respecto a cuánto lo transformó su trabajo con el VIH, Cahn explica: “Aprendí que hay que ponerse un poco del otro lado, bajarse del pedestal y entender que uno tiene un saber técnico pero que lo tiene que tener al servicio de la gente y no al revés”.  Por detrás o por delante del profesional, está el hombre, que cuestiona al servicio de salud por no salir en la búsqueda de quiénes lo necesitan, un detalle no menor que refleja una posición ética que se hace acto día a día, la de mirar la medicina desde el punto de vista del paciente: la prioridad está del lado de quién consulta.


  Cahn es un hombre que no se resigna, que lucha contra una enfermedad que en nuestro país afecta a aproximadamente 130.000 personas que verán sus vidas afectadas por una realidad atroz. Él dice: “El médico a veces tiene que estar al lado y acompañar y medicar, no en el sentido de administrar medicamentos sino de cuidar”


   Para los pacientes, hace la diferencia encontrarse con un médico y una institución dispuestos a escucharlos, y brindarles el mejor tratamiento posible, no sólo desde la medicación, sino desde el apoyo psicológico y la contención social, para que más allá del duro diagnóstico puedan construir un futuro mejor.

 

 

Fundación Huésped.
Pasaje Angel Peluffo 3931  
(011) 4981-7777
www.huesped.org.ar