La síntesis O’Konor

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El úlitmo disco de Él Mató a un Policía Motorizado

El poder de síntesis es, justamente, una de las características principales de esta banda platense, uno de los nombres que deben figurar bien arriba en algo que se podría llamar nuevo rock argentino y que, paradójicamente, no es tan nuevo —tienen más de una década y varios discos de vida— ni tan rock, en particular en este álbum. Pocos acordes y apenas un puñado de palabras por tema marcaron, y siguen marcando, su estilo directo y despojado, sin múltiples lecturas.

Pero en La síntesis O’Konor hay algo más, algo distinto, un sonido diferente al de sus clásicas guitarras peladas. Como dicen en La noche eterna, aunque a propósito de cuestiones del amor: “Hoy, voy a salir a buscar/ Todo lo que quiero/ Voy a derrumbar mi casa/ Y a empezar de nuevo”. No derrumbaron la casa que tanto les costó construir, y que tan linda les quedó, pero hicieron algunas reformas que le sientan muy bien.

Porque el disco arranca con reminiscencias de los sonidos ya escuchados de la banda, esos que le dieron identidad, con letras cargadas de melancolía, frustración y desengaño. Como en el primer tema, El tesoro (“Ay, todo lo que hago es para vos/ Ay, el tesoro se está hundiendo/ Ay, todo lo que hago es para vos/ Ay, vos pensás que pierdo el tiempo./ Perdón si estoy de nuevo acá/ Pensé que habías preguntado por mí (…) Es la depresión sin épica/ La depresión sin épica”); en Alguien que lo merece (“Quiero que te duermas, ya es muy tarde/ Toda la noche nos vimos llorar/ Toda la noche pelear y llorar/ De esas noches que queremos olvidar”); en Destrucción (“No me dejes así/ Quiero volver a empezar/ Este día lo perdí/ Otra vez lo dejé ir/ No me hables así/ Allá afuera voy a caer/ Sería un milagro que/ Tardes poco en responder/ Y todo lo que digas me destruye/ No me importa si está bien o está mal”); en El mundo extraño (“Ya sé, tu ánimo está por cambiar/ Te miré desde el asiento de atrás/ Tu novio es un sujeto tan agradable/ Pero nunca para de hablar./ Quiero estar con vos, que me quieras así/ Liquidado estoy, esperando hasta el fin/ Sé que es lo peor/ Pero esta es la mejor versión de mí”), o en Fuego, el tema que cierra el disco, donde se escucha: “Ahora soy mejor/ Te juro soy mejor”.

Grabado en Texas, Estados Unidos, bajo la batuta del ingeniero Eduardo Bergallo, con La síntesis O’Konor la banda liderada por Santiago Motorizado Barrionuevo en bajo, voz y guitarras (con Niño Elefante en guitarras, piano, marimba, teclados y sintetizadores; Doctora Muerte en batería, percusión, marimba y programaciones; Pantro Puto en guitarras, y Chatran Chatran en sintetizadores, teclados y bajo) se asoma a un mundo musical nuevo, menos lo fi, un poco más pop, con algunas instrumentaciones más complejas y un abanico sonoro más amplio. Y sin embargo conserva intacto ese espíritu indie (pero sin fundamentalismos) que está impreso, indeleble, en su ADN musical.

                                                                                                          Oscar Finkelstein