Entrevista al actor Héctor Díaz

Febrero 2017

Entrevistas

Con una amplia trayectoria, el actor que hoy brilla en Bajo Terapia se muestra decidido a avanzar por el camino de la dirección. 

Al leer la lista de los maestros que una o varias veces lo dirigieron (Pompeyo Audivert, Rafael Spregelburd, Javier Daulte, Alejandro Tantanian, Daniel Veronese, Ciro Zorzoli); la cantidad de obras teatrales de las que participó (cerca de una treintena si se suman sus trabajos como actor y director); y las tiras televisivas cuyos elencos integró (incluyendo éxitos como Guapas, Para vestir santos y Lalola) casi parece mentira que Héctor Díaz haya descubierto la actuación a los 26 años y de la mano de una suerte de búsqueda existencial.

Sin embargo fue así como sucedió. "Estudiaba Ciencias de la Comunicación. No me iba mal, pero estaba atravesando un momento personal crítico y me encontraba muy desorientado. Entonces me anoté en la Escuela de Psicodrama de Eduardo Pavlovsky. El curso era para formar profesionales en el área y yo no tenía nada que ver con eso. Pero me sirvió, porque en cada dramatización los psicólogos, que formaban el 90 por ciento del grupo, se reían de lo que hacía. Y eso me dio la clave de que podía ir por el lado del teatro. Un año después estaba estudiando con Pompeyo Audivert", relató durante una entrevista este hincha de Boca “enfermo” que con los años continuaría su formación de la mano de Ricardo Bartís, Giusi Danzi y Daulte, además de sumar estudios de técnica vocal y expresión corporal.

Durante los últimos 25 años Díaz se ha venido luciendo a través de la interpretación de personajes bien disímiles. Allá por los ‘90 el propio Audivert lo convocó para Pater Dixit (donde hizo de un hijo atormentado por su padre); mientras que promediando los 2000 el actor compuso junto a Gloria Carrá a una pareja que se mudaba a un departamento habitado por un ser invisible. Esa obra - titulada ¿Estás ahí?- es una comedia construida a base de monólogos que lo marcaría profundamente. Ya un año antes se había estrenado La estupidez, la maratónica puesta de Spregelburd que a lo largo de tres horas se mete con la historia de un grupo de personas que intenta hacerse rica en Las Vegas y en la que Díaz se despachó dando vida a cinco personajes, tarea que en 2004 le mereció el Trinidad Guevara al Mejor Actor protagónico.

Por estos días forma parte del elenco de Bajo Terapia, una pieza que con la dirección de Veronese versa sobre tres parejas que concurren a una terapia grupal para tratar sus problemas. La comedia -que ya lleva más de dos años ininterrumpidos de funciones- le valió a Díaz otro reconocimiento: la nominación para los ACE 2015.

El año pasado se lo pudo ver en Caídas del Cielo, la película de Néstor Sánchez Sotelo en la que compartió elenco con Muriel Santa Ana y Sebastián Wainraich y en la que interpretó a un director de teatro maltratador de actores. Más allá de lo despiadado del personaje, el papel encarna con bastante precisión algo de lo que Díaz está buscando: continuar sus pasos en la dirección teatral, un camino que inició hace tiempo con un pequeño pero interesante conjunto de obras entre las que se cuentan El malogrado (estrenada en el San Martín) y Neblina, la puesta que entre 2005 y 2006 pudo verse en el Espacio Callejón y que según él mismo dijo alguna vez “tiene que ver con hasta dónde se puede mentir. Cuánto tiempo se puede estar mintiendo”.