El regreso de un clásico renovado: Amargo Obrero



Gourmet

En esta época de reivindicaciones nacionales y populares, no llama la atención el regreso a las grandes ligas de este aperitivo, nacido hace 125 años en el fragor de las luchas sindicales anarquistas y asociado históricamente al peronismo. Según el mito, la decisión de que fuera de sabor amargo era en su origen una manera de ponerse en la vereda de enfrente de los aperitivos dulzones que consumía “la burguesía”. Para alimentar aun más esa posición política, su estética de puño, martillo y hoz y el rojo y el negro de sus colores colocaban a este vermut en el lugar de los trabajadores que lo consumían a la salida de la fábrica. Con esta historia detrás, se produce por estos días el relanzamiento de Amargo Obrero, con el slogan “El aperitivo del pueblo argentino” como parte de su nueva etiqueta. “Es una bebida laburante, hecha por y para laburantes. Es la que defiende lo importante, la búsqueda por los ideales, representa la lucha por la dignidad, los afectos y los momentos compartidos”, definió en un comunicado la empresa que lo produce, Cepas Argentinas. El aperitivo busca competir en el segmento del fernet, aunque con menor contenido alcohólico (19 grados, poco más que el vino) y a un precio sugerido de $18 el litro.