Carmen de Areco, un paseo para festejar con mamá

Septiembre 2015

Turismo

Miniturismo. Bañada por las aguas del río Areco, las mismas que bordean a su “hermana mayor” (San Antonio de Areco), con más de 200 años de vida y unos 12.000 habitantes, Carmen de Areco es una opción seductora para quienes quieren abandonar la ciudad en busca de aire puro, silencio y horizonte. Y si la ocasión es un Día de la Madre diferente, en el que la homenajeada tenga la oportunidad de no ocuparse del almuerzo familiar, como es costumbre, todos contentos.

La consigna es salir temprano, de tal modo de recorrer con poco tránsito los 134 kilómetros que la separan de Buenos Aires —tomada aquí como parámetro— y llegar a destino con el tiempo suficiente para disfrutar a pleno la ciudad-pueblo y sus alrededores, que ofrecen varios atractivos. Si la idea es gozar de un día al aire libre, sin un programa específico y mucho menos horarios estrictos, las orillas del Areco ofrecen su belleza natural y la posibilidad de practicar la pesca. En sus 10 hectáreas, el Camping Balneario Municipal brinda los servicios necesarios para pasar allí la jornada: parrillas, fogones, baños, bar, espacios para practicar deportes, etc.

Una recorrida por el “centro” permitirá conocer la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, construida en 1861, la plaza principal, construcciones del siglo XIX en armoniosa convivencia con otras más modernas pero todas de poca altura, respetando el origen y la escala humana, la vieja estación de un tren que ya no circula y que hoy es sede de la terminal de ómnibus, además de ese aroma y espíritu de pueblo que tan bien hace a los citadinos cuando se alejan de la urbe.

Para quienes gustan de la ruta y de descubrir nuevos tesoros, a 11 kilómetros se encuentra Gouin, dentro del mismo partido de Carmen de Areco, uno de los destinos seleccionados por la Provincia de Buenos Aires para su programa de Pueblos Turísticos. Bautizado con el apellido del fundador de la empresa de ferrocarriles Compañía General de Buenos Aires, es un pueblo de calles de tierra habitado por poco más de un centenar de personas y que presenta como atractivos dos pulperías tradicionales, la plaza, la capilla San Agustín y la vieja estación de tren, fundada en 1906 y en la que hoy funciona un restaurante de campo. Un inventario turístico lleno de historia y de amor por las cosas simples, donde cada diciembre se celebra la Fiesta Provincial del Pastel, en la que se elige a la mejor pastelera bonaerense y se tiene la posibilidad de probar distintas versiones de los populares pastelitos.

A unos pocos kilómetros de allí, sobre la ruta provincial 51 y camino a Arrecifes, se levanta el Monasterio Retiro San Pablo de los Padres Pasionistas, también llamado “El Monastery” por su origen irlandés. Se pueden visitar el edificio principal de retiros, la capilla San Pablo de la Cruz, la antigua capilla San Patricio y el cementerio de los Padres Pasionistas. Y disfrutar de su bellísimo parque de 15 hectáreas, profusamente arbolado.

En síntesis, Carmen de Areco y sus alrededores, como muchos destinos del interior provincial, permiten acceder a un estilo de vida sencillo y natural que ayuda a recargar energías y a valorar aspectos esenciales de la vida. Una buena manera de festejar el Día de la Madre.

Cómo llegar
En auto, desde Buenos Aires, por autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, Acceso Oeste y Ruta Nacional Nº 7. Peajes: $134 ida y vuelta. Consumo de nafta promedio: 30 litros.
En micro, desde las terminales de Retiro o Liniers, empresas Cóndor-Estrella y Pullman General Belgrano, $258 ida y vuelta.

 
Para hacerles un monumento
Entre las esculturas urbanas, las dedicadas a la madre ocupan un lugar destacado. A lo largo y a lo ancho del país se suceden en las plazas estas figuras que, con valores artísticos diversos, rinden homenaje a la mujer que dejó descendencia. Así, las hay en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires: Avellaneda (hay dos, una de ellas en el Estadio Libertadores de América, del Club Atlético Independiente), Merlo, Los Hornos, Chascomús, Lobos, Azul, Mar del Plata (hay una muy especial, que rinde homenaje a Azucena Villaflor, fundadora de Madres de Plaza de Mayo y ella misma desaparecida por la dictadura), Mar de Ajó, Tandil, Chivilcoy, Pilar, Bahía Blanca; Paraná y San Salvador (Entre Ríos); Santa Fe y Rosario (Santa Fe); Maimará y Humahuaca (Jujuy); General Pico (La Pampa); Cipolletti (Río Negro), Neuquén y Corrientes, entre las más conocidas.

Notas relacionadas