Uruguay, un destino con encanto

Turismo

Las playas del Uruguay sobre el Atlántico, pero también las variadas posibilidades de excursión y recreo que ofrecen al turista sus distintas ciudades, han convertido  a ese país en un destino clásico, de indiscutible calidad para quienes lo eligen. Los argentinos pueden dar buena prueba de ello a través de una historia de décadas que, una y otra vez, los muestra como principales visitantes de la nación hermana.

Desde hace muchos años las playas del Uruguay se han transformado para los argentinos en una alternativa veraniega atractiva y al alcance de lo que se puede. Sin hablar ya de Punta del Este, que históricamente es visitada todos los años por importantes corrientes de turistas de este lado del Plata, poco a poco también otros lugares de descanso y recreación de la geografía oriental han ido ganando puntos en el menú de predilecciones de quienes se deciden a pasar unos días agradables y apacibles en ese país. Este febrero, y después de haber estudiado distintas alternativas, muchos argentinos se decidirán a cruzar el gran charco y disfrutar de unas buenas vacaciones en cualquiera de los 700 kilómetros de playas de arena suave que ofrece el país. Desde luego, al lado de las playas, las ciudades, desde Montevideo al Chuy proporcionan otras opciones para conectarse con  tesoros arquitectónicos y naturales que complementan la decisión de pasarse un período de reposo en sus costas. Los uruguayos son, por otra parte, personas amables y alegres, con fuerte sensibilidad humana y cultural, y un espíritu democrático y de justicia social muy arraigado, por lo que la estadía es siempre en cualquiera de las ciudades que se elija una garantía de segura hospitalidad.
En una recorrida por sus ciudades y balnearios más importantes nos podrá dar una visión más acabada de las probabilidades que ofrece este país.

 

Montevideo

Fundada con carácter militar y mercante, la ciudad de Montevideo se transformó en una importante plaza castrense. Allí está su principal puerto, donde se pueden encontrar vestigios de lo que fueran otras épocas de esa nación.  La Ciudad Vieja encierra parte de esta historia, siendo sus principales testigos, el puerto de Montevideo, el Cabildo, la Iglesia Matriz y la puerta de la Ciudadela. Pero Montevideo guarda también tesoros arquitectónicos imperdibles del siglo XX, rodeados del esplendor de la rambla capitalina: el Palacio Salvo, el Palacio Legislativo, el Castillo Pitamiglio, la Estación de Trenes, el Estadio Centenario, el Hotel Carrasco y el Parque Hotel, entre otros. También posee importantes playas bañadas todavía por el río de la Plata, pero muy cuidadas y a las que la gente acude con regularidad.

Colonia del Sacramento

Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1995, Colonia del Sacramento, en el departamento de Colonia, invita a viajar en el tiempo y a arribar a un pueblo lusitano. Fundada por portugueses y disputada durante años por las coronas de España y Portugal, mantiene intacta la magia de su historia. Allí están sus encantadoras callejuelas de adoquines iluminadas por sus tradicionales y característicos faroles amarillentos, sobre las que se encuentran innumerables atractivos históricos y culturales para descubrir y disfrutar. La calle de los Suspiros, la Casa del Virrey, la Iglesia Matriz, la Plaza de Toros, la Puerta de la Ciudadela, son tan sólo algunas de las bellezas arquitectónicas que encierra esta espectacular ciudad.
A tan sólo 40 km de Buenos Aires, Argentina o a tan sólo 2 hs de Montevideo o a 6 Km del Aeropuerto Internacional Laguna de los Patos, Colonia mantiene una ubicación óptima, cualquiera sea el lugar de partida. Y también agradables playas pero de río.

Punta del Este

Punta del Este, en el departamento de Maldonado, es reconocido como el principal balneario internacional de América. Se ubica a tan sólo una hora y media de la capital del país. Es, precisamente, en su asentamiento donde se divide el mar entre el Río de la Plata y el Océano Atlántico. El balneario creció hacia el Oeste formando Punta Ballena y hacia el Este creando La Barra y José Ignacio.
La extraordinaria variedad de ofertas como la belleza natural que rodea la península hacen de Punta del Este un lugar único.
Entre los deportes más destacados, podemos mencionar el surf, windsurf, jet-ski, motonáutica, vela, pesca, yachting, polo, golf, tenis y rugby. También es posible encontrar allí estupendos restaurantes, pubs, discotecas, tiendas de antigüedades, galerías de arte y miles de personas día y noche llenan las calles de Punta del Este en busca de diversión.

Barra del Chuy

Por su cercanía a algunas zonas de gran interés como el fuerte de Santa Teresa y a la ciudad más oriental del Uruguay: el Chuy, y por la presencia de algunas bellezas de la naturaleza como los bañados y lagunas, el balneario La Barra del Chuy, en el departamento de Rocha, es un sitio de preferencia. A tan sólo 14 kms de la ciudad de Chuy, se encuentra este balneario oceánico de extensas playas a mar abierto, y enormes dunas de arena sobre la costa.
Por su cercanía a algunas zonas de gran interés como el fuerte de Santa Teresa y a la ciudad más oriental del Uruguay, el Chuy, y por la presencia de algunos paisajes tan subyugantes como los bañados y lagunas, el balneario La Barra del Chuy es un lugar muy elegido por los turistas. La extensión de sus playas es ideal para realizar largas caminatas. También los aficionados a los frutos del mar pueden buscar almejas en la arena. Es muy común observar a los pescadores que se reúnen en las barandas del puente que une al balneario con Barra do Chui ó Barra Brasilera. Estas actividades son atractivas para toda la familia que encuentran en este sitio un lugar tranquilo, seguro y un entorno totalmente natural: lo que lo vuelve una combinación perfecta para las vacaciones.
La oferta de alojamiento es diversa, predominan las casas y complejos de cabañas, y existe también una excelente oferta de camping. Cuenta con todo lo necesario para una grata estadía, además de los servicios del llamado “shopping a cielo abierto” que es la ciudad de Chuy. También los jóvenes pueden disfrutar de la noche en la movida nocturna que se ofrece en los boliches y pubs del centro.

La Coronilla

La Coronilla es un lugar donde se respira una gran paz, con extensas playas de finísimas arenas. Los aficionados a la observación de fauna marina y a la pesca deportiva, encuentran en este sitio muchas posibilidades de realización. Es posible observar ballenas francas, delfines o tortugas marinas desde los observatorios del Cerro Verde, así como también se puede disfrutar de uno de los mejores pesqueros naturales del mundo. La Coronilla es ideal para las vacaciones en familia, posee extensas playas y cuenta con una buena infraestructura de alojamientos en hoteles, complejos de cabañas y numerosos chalets. El balneario también es reconocido por su oferta culinaria.

Santa Teresa

Se trata de un Parque Nacional donde fuera de los meses de verano, se realiza surf con cero crowd. Es una playa muy frecuentada por turistas brasileños.
Al Parque se puede ingresar por su entrada principal que está ubicada a la altura del kilómetro 302 de la ruta 9, lindero a la histórica Fortaleza de Santa Teresa del siglo XVIII. Brinda una variada gama de servicios para satisfacer fundamentalmente a quienes eligen las modalidades de turismo de sol y playa, de naturaleza, histórico y deportivo, con posibilidades de alojamiento en zona de campamento. En bosques que se prolongan hasta la costa oceánica, cuenta con 1.050 hectáreas pobladas por más de 2:000.000 de árboles, exóticos y nativos. Son senderos autoguiados, carecen de guías. Un sombráculo y un invernáculo completan una colección vegetal formidable entre la que se destaca la magnífica rosaleda, única en el país por la clasificación de sus más de 300 variedades.
El parque tiene una piscina seminatural, conocida como "el Chorro", construida en base a un pequeño arroyo y a los accidentes naturales del terreno. Una pajarera de grandes dimensiones completa el paisaje.
Un sector del parque está cómodamente acondicionado para campamento. Sus playas son espectaculares y los pesqueros excelentes.

Punta del Diablo

Punta del Diablo es un pueblo de pescadores, cuyos primeros habitantes llegaron en la década del cuarenta del siglo pasado y permanecieron totalmente aislados abocados a la pesca de tiburón. La arquitectura informal con la que se desarrolló el pueblo le otorgó ese aire rústico de aldea marina y lo convirtió en un pintoresco sitio, preferido por miles de turistas. En la playa denominada Playa de Los Pescadores se encuentran las embarcaciones amarradas y listas para hacerse a la mar. Todos los días, zarpan a horas muy tempranas en busca de pequeños tiburones, camarones, pez guitarra, lenguado, brótola y pescadilla. Y todas las tardes, la llegada de las barcazas con su preciada carga y la tarea que realizan los pescadores para empujarlas hasta la arena, es observada con gran atención por parte de la gente que allí se congrega.
Se trata de una zona privilegiada para quienes gustan la práctica del surf. Sus espumosas olas forman grandes picos frente a la playa de La Viuda. Durante la temporada veraniega se disputan diversos campeonatos que cuentan con participación de deportistas locales y de otros países de la región. El conjunto de casas, cabañas, hosterías y camping conforman una excelente oferta inmobiliaria: cálida, acogedora y para todos los gustos, ideal para pasar unas espléndidas vacaciones.

Aguas Dulces

Aguas Dulces está ubicado en el kilómetro 277,500 de la ruta 10, Juan Díaz de Solís. El ritmo del balneario está marcado por las pacientes caminatas en la arena o entre sus estrechas callejuelas, por la búsqueda de berberechos a orillas del mar, por el tiempo de cocinar con las perdidas recetas de la abuela o por las amistosas ruedas de mate a la tarde. Nada de esto impide la, cada vez más creciente, movida nocturna que ofrecen sus boliches. Es un pueblito que sobrevivió a los continuos embates de los temporales, sus construcciones conservan su carácter pintoresco, su calle principal sigue la línea del mar. Es un lugar indicado para descansar, disfrutar y relajarse.
En la actualidad posee la primera playa naturista de la zona, se llama La Sirena y está ubicada a unos dos kilómetros hacia el norte del balneario. En sus costas la pesca es rica y abundante y la brisa del mar se hace sentir con entera libertad entre sus playas abiertas.

Cabo Polonio

Cabo Polonio, en el departamento de Rocha, es un encantador y solitario pueblito de pescadores. Debe su atracción al entorno mágico que se genera gracias a su rusticidad y al estado primitivo en el que se encuentra su naturaleza. El tiempo parece detenido en este sitio resguardado de la civilización que conserva la paz de un lugar perdido. Sin luz eléctrica, ni agua corriente, ni gas natural, Cabo Polonio cada día atrae a más turistas que no sienten la ausencia de estos servicios porque valoran la posibilidad de desconectarse del mundo.
Lo que comenzó siendo una pequeña aldea de pescadores, fue recibiendo más y más afluencia de público que generó un gran aumento en las actividades turísticas. Este peculiar lugar en el mundo, posee una pequeña población estable y una gran población fluctuante, pero su tranquilidad apenas es interrumpida por el vuelo bajo de los teros o por el aullido de los lobos marinos. Por su riqueza natural y por su valor ambiental, Cabo Polonio se encuentra integrado al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, esto implica una tarea fehaciente por la preservación del entorno en su estado inicial minimizando el impacto de la estancia turística. Tiene una naturaleza curiosa: es un peñón rocoso que se sumerge en el mar y vuelve a emerger prolongándose en sus tres islas. Este entorno es el hábitat natural de una colonia de lobos marinos.
La imponente franja dunar que recorre la costa conforma el llamado Monumento Natural Dunas de Cabo Polonio. Las puestas de sol parecen interminables generando sensaciones difíciles de olvidar. Cabo Polonio está lejos de la civilización tal como la conocemos, pero muy cerca de la naturaleza en su máximo esplendor. Las casitas poseen una arquitectura irregular y se alzan entre las calles de arena y pasto. Es posible alquilarlas por día o por mes, también hay hosterías frente a la playa, donde funcionan restaurantes que ofrecen platos en base a frutos del mar. La movida nocturna tiene la gracia de ser a la luz de la luna, o de las velas y los faroles dispuestos en los pequeños boliches que aseguran encanto y diversión.

Barra de Valizas

El balneario Barra de Valizas se encuentra ubicado frente al mar, dispuesto entre enormes dunas y recostado al arroyo que lleva su mismo nombre. Esta mezcla de agua dulce con salada favorecen cierto tipo de pesca propia de la zona como, por ejemplo, el camarón. Su identidad lleva la fuerte impronta de ser un pueblo sencillo y acogedor en el que la pesca artesanal y el turismo conviven en cálida simbiosis. Su principal atractivo radica en la propia simpleza de su estilo: calles interiores de arena y pasto, casas sencillas de madera y quincho, un marcado gusto por la comida casera y la tranquilidad que se respira en su ambiente. Éstas son sólo algunas de las características que embellecen el lugar.
Entre sus encantos naturales se destacan las dunas de enormes proporciones y una colonia de lobos marinos. En sus pequeños restaurantes se puede almorzar o cenar mariscos y pescados extraídos en la propia zona.

La Pedrera

La Pedrera, en el departamento de Rocha, está ubicada en el km 227,200 de la ruta 10, Juan Díaz de Solís, un poco más al este del Cabo de Santa María, sobre una península angosta y pequeña llamada Punta Rubia. Es un pequeño balneario con una excelente infraestructura para el alojamiento. Por sus peculiaridades tiene un fuerte carácter exclusivo y cosmopolita. Es ideal para las vacaciones familiares. Sus playas admiten tanto el descanso y la recreación, como la pesca o los más variados deportes náuticos. Su principal playa suele conocerse como el Desplayado y es un gran centro de atracción durante los meses de verano. En la playa sur, se pueden observar los últimos vestigios del buque pesquero Cathay, encallado en el año 1971. Más hacia el sur las Barrancas de la Pedrera ofrecen al caminante una sorprendente combinación de texturas y colores de la naturaleza.
El Club Social se encuentra en la calle principal de La Pedrera, así como también su Iglesia, la feria artesanal, varias boutiques, y una gran variedad de pequeños comercios y restaurantes que brindan calidez y servicio para una estadía inolvidable. La Rambla, es el lugar perfecto a la hora de compartir un fascinante paisaje de luna llena o de observar el increíble cortejo de las ballenas francas en los meses de invierno.

La Paloma

Por su belleza y popularidad La Paloma es uno de los balnearios más emblemáticos del departamento de Rocha. Enclavado en pleno océano atlántico su principal atractivo son sus magníficas playas. Es que La Paloma tiene playas para todos los gustos, desde las de aguas serenas como las de la bahía chica, hasta las de gran oleaje como La Balconada, La Aguada o La Pedrera. Las ensenadas, las puntas rocosas, las grandes extensiones de arenas blancas y finas, los altos médanos, las aguas llanas o profundas y un sinfín de diversidad natural hacen que cada quien encuentre en La Paloma su sitio de preferencia.
La pescadería artesanal se concentra en la playa Los Botes, allí los pescadores se encomiendan al Cristo de Lucho, que es una escultura realizada por el pescador Lucho Maurente.

Piriápolis

El tradicional balneario Piriápolis, en el departamento de Canelones, tiene la magia de combinar playas y cerros que se disputan la soberanía sobre la ciudad. En este entorno, crean un ambiente ideal para descansar y para distender la vista a través de los más hermosos paisajes. Con una geografía única en nuestro país, la belleza de Piriápolis transforma a esta ciudad balneario en un destino clásico e ineludible. Piriápolis fue una ciudad preconcebida y planeada para el tiempo del descanso. No surgió de manera espontánea, sino como un proyecto elaborado a través del cual se fue forjando su tradición turística. Conocer de cerca esta maravillosa ciudad suele llevar aparejada la necesidad de adentrarse en su historia, en sus símbolos, en su tradición, en la riqueza de su pasado que le da sentido y forma a esta naturaleza tan propicia.
No es azar que su primer nombre haya sido “Balneario del Porvenir”, es que este nombre denota que don Francisco Piria había finalmente encontrado la costa circundada por cerros que, en su calidad de visionario, soñaba. Las opciones de diversión que brinda son amplias y para todos los gustos: playas, parques, puerto pesquero, deportes acuáticos, aerosillas, circuitos para senderismo o bicicletas, rappel, cabalgatas. Todo esto acompañado de una importante infraestructura de servicios que incluye excelentes ofertas gastronómicas y hoteleras.

Atlántida

A medio camino entre ciudad y balneario, Atlántida tiene el encanto de lo agreste y la comodidad de los servicios de una ciudad. Invita al descanso entre sus playas y parques y al paseo entre comercios, callecitas y pintorescos sitios.
La belleza de su entorno natural hace de Atlántida una opción perfecta para quienes buscan relajarse sin perder de vista la movida veraniega. En su condición de lugar de ideal para las vacaciones, posee las más variadas opciones de distracción para todos los gustos. Todas las edades encuentran sitio en esta ciudad balnearia que se brinda a su público, cálida y espléndida. Seducidos por su encanto, muchos artistas y personalidades eligieron Atlántida como su sitio de ocio. Entre los invitados ilustres que se alojaron en ese balneario se encuentran: Federico García Lorca, Hugo del Carril, la orquesta Cuban Boys. Pablo Neruda junto a Matilde Urrutia, que frecuentaban la casa de su amigo Antonio Mantaras. También Luis Sandrini y su esposa Malvina Pastorino solían tomar sus vacaciones en el ex Hotel Planeta. Este hotel también fue el lugar elegido por Mirtha Legrand y su esposo Daniel Tinayre para pasar su luna de miel y sus bodas de plata. Allí también Hugo del Carril realizó varias actuaciones desde el año 1937, él mantenía una gran amistad con Natalio Michelizzi.