La cultura de la celebridad

Entretenimientos

Uno de los libros recomendados de este mes es La cultura de la celebridad de Alina Mazzaferro publicado por Editorial Eudeba

El festejo de la celebridad de los artistas favoritos del público o la avidez por conocer sus intimidades, ha sido a lo largo del tiempo un material constante de explotación para los grandes medios primero (publicaciones diversas, revistas del espectáculo, diarios, etc.) y luego de la radio y la televisión, que a la vez pudieron fabricar sus propias estrellas y lanzarlas al olimpo de esos dioses privilegiados por la fama, un mundo que se supone tan maravilloso como las fábulas que vivían esos protagonistas en sus ficciones. Ahora bien: ¿Cuándo nació el estrellato en la Argentina? ¿Quiénes fueron los primeros actores y actrices cuyos rostros comenzaron a ser fotografiados y reproducidos a manera de objeto de culto en la prensa local? ¿Cómo eran aquellas primeras revistas (Caras y caretas, Cinema chat, Radiolandia, Antena, Sintonía) dedicadas a las figuras del teatro, del cine y de la radio? ¿Qué pasó con las grandes estrellas tras la aparición de la televisión y cómo se transformó entonces el star system local?

“Estas son algunas de las preguntas que guían este libro –dice su autora, la investigadora y doctora en Ciencias Sociales, Alina Mazzaferro-, que con interés historiográfico y una mirada sociológica intenta dilucidar, por primera vez, la historia del estrellato en la Argentina, una historia que hasta el momento nunca había sido contada, al menos de manera abarcadora –y no parcial- y desde una perspectiva sociocultural.” No es que desde un punto de vista histórico no se conocieran trabajos sobre las estrellas importantes de este país, pero como bien dice Mazzaferro ninguno intentó una mirada totalmente abarcadora desde los comienzos del siglo XX hasta casi la actualidad. Tal vez lo más novedoso del libro sea por eso el estudio acerca de cómo la cultura de la celebridad trastocó, acá y en el extranjero, las esferas de lo público y lo privado, transformando la política y otras prácticas del mundo contemporáneo. Porque, como dice Mazzaferro, “hoy la cultura de la celebridad ha trasvasado los límites del sistema de estrellas del espectáculo y ha impuesto su lógica sobre otros campos de la estructura social, como la política, el deporte o la religión. No nos asombra, entonces, encontrar personas ‘comunes’ que muestran sus vidas privadas en reality shows con la intención de tener su ‘minuto de fama’; políticos que buscan cooptar a esas mismas audiencias elaborando una imagen televisiva que prevalece por sobre las estrategias argumentativas; o revistas de espectáculos y programas de ‘chimentos’ que utilizan la intimidad –y especialmente la intimidad que refiere a la sexualidad- de los ‘famosos’ como estrategia de venta.”

En ese aspecto, este libro se propone ir en busca del origen de este proceso, recorriendo a lo largo de sus cuatro capítulos un itinerario que permite conocer cómo se está hoy y de qué modo se llegó a eso, desde aquel momento en que aparecieron las primeras “estrellas” del teatro en el género chico y el vodevil de inicios del siglo XX hasta las figuras de la inicial televisión privada argentina de los sesenta, que irrumpieron con una reformulación de las reglas de juego del sistema en cuanto a que las figuras ya no venían solo del campo artístico sino también de las distintas profesiones que se ejercían en la pantalla chica (animadores, locutores, periodistas, productores, etc.). Fueron estos nuevos “ídolo” de la televisión los que, desde entonces, generaron un sinfín de “formas subsidiarias de circulación” de la fama, reconvirtiendo así el espectáculo con modalidades del ser y el hacer que hasta hoy siguen vigentes. Un trabajo éste de Mazzaferro realmente inteligente, muy documentado y entretenido, que nadie que esté interesado por los fenómenos que se producen en el universo del espectáculo y también en la comprensión de su incidencia en el imaginario popular –con todo lo que eso trae aparejado como manipulación de las subjetividades a través de los medios- dejará de interesarse en su lectura.