Novelas reunidas

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Uno de los libros recomendaos de este mes es Novelas reunidas de Hebe Uhart publicado por Adriana Hidalgo Editores.

Fallecida el pasado jueves 11 de octubre, a los 81 años, la escritora Hebe Uhart se fue de este mundo con plena conciencia de que su arte había sido reconocido ampliamente en el ámbito literario y cultural del país y de varios países que tradujeron muchas de sus obras. Poco antes de su deceso, Adriana Hidalgo había publicado ya el primero de los tres tomos de su obra reunida –libro que incluye sus seis únicas novelas y que comentamos acá- y anunciado también la aparición de los dos siguientes integrados por sus cuentos y sus crónicas. Escribió desde temprano, mientras ejercía como maestra de escuela o profesora de Filosofía, y con una tenacidad y seguridad en su manera de narrar que poco a poco, y luego de haber transitado por una etapa en que se la consideraba una especie de “escritora secreta”, le permitió alcanzar plena notoriedad, en especial en la última década. Tal había llegado a ser el reconocimiento que en sus talleres literarios se formaron durante años varios escritores que hoy publican y son narradores conocidos en el medio. Pero ese reconocimiento (que entre otras distinciones, le valió el otorgamiento en Chile, en diciembre de 2017, del Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, uno de los más codiciados en el mundo de habla hispana), nunca fue buscado por ella. Artista de una sencillez y falta de solemnidad proverbiales, no había circunstancia de la vida en que esos rasgos de su personalidad se expresaran con la mayor de las naturalidades. Y, en su discurso de aceptación del premio Manuel Rojas, manifestó hasta qué punto las alharacas de la celebridad y le eran totalmente ajenas sino que hasta le provocaban cierto malestar. “El premio apela a la importancia de una persona –dijo-, en este caso de un escritor, pero un escritor lo que más quiere es escribir bien, lo mejor que pueda. Pienso y siempre pensé que la conciencia de la propia importancia conspira contra la posibilidad de escribir bien, más aún, pienso que la hipertrofia del rol le juega en contra a un escritor y a cualquier artista. Cuando veo que alguien hace gala de su rol, sospecho que no escribe bien.”

        Y si algo hizo ella fue escribir bien. Así que, en gran parte, lo que ella pensaba al respecto la conducta de un escritor funcionó en su caso, tanto que para muchos fue una de las mejores cuentistas de la historia literaria argentina. Se sentía deudora de Felisberto Hernández, a quien consideraba su maestro, pero también del gran Chéjov. La exploración a fondo de su propia historia personal (la de esa niña descendiente de italianos y vascos, criada en la localidad de Moreno, y la de su adolescencia disconforme), la de su entorno familiar y la de los círculos cercanos, pero también la relación con los objetos y actividades del mundo cotidiano en el que creció y estudió, fueron las primeras materias que nutren sus cuentos iniciales y sus nouvelles.  Entre las que Camilo asciende y Mudanzas –publicadas en este tomo que comentamos- son conceptuadas como las más logradas. Con una visión similar y una forma de narrar siempre muy personal y que fue perfeccionando a lo largo del tiempo, luego abordó otras zonas de la experiencia humana que le eran más próximas y al alcance de su insaciable curiosidad y capacidad de asombro: los vínculos amistosos o de pareja, el acercamiento al reino vegetal y animal y las rutinas y viajes. Abordaje de esos mundos que, como dice Julia Saltzman, cubre con una “penetrante inteligencia, aguda, sin sarcasmo, nunca condescendiente pero sí bañada de comprensión e igualitarismo.” En cuanto a los viajes, la última etapa de su producción, a partir de 2011, estuvo dedicada a ellos y a las crónicas que les dedicó en libros como Viajera crónica (2011), Visto y oído (2012), De La Patagonia a México (2015), De aquí para allá (2016) y Animales (2017), que se presentarán próximamente en otra edición de Adriana Hidalgo. En pocas palabras: Hebe Uhart, una forma de ser y de mirar y estar en el mundo que se recordará siempre.