Entrevista a Ligia Piro

Mayo 2018

Entrevistas

Hace rato que dejó de ser solo la hija de la cantante y actriz Susana Rinaldi y del tanguero Osvaldo Piro, pero la referencia es ineludible. Lo es a pesar de que lo suyo no es el tango, aunque es cierto que en Según pasan los años (2010), su único disco en vivo, cantó Cada vez que me recuerdes, Desde el alma y Yuyo verde junto a su madre, y que en Las flores buenas (2011), el álbum que precede al que acaba de publicar, grabó una bellísima versión de Nada, con arreglos de su padre. Tango sí, pero en familia.

En pocos días, el sábado 16 de junio, Ligia Piro estará presentando en el Teatro Coliseo el flamante Love, su séptimo disco, en el que vuelve a su gran amor, el jazz, después de su primer trabajo discográfico con temas en castellano, en el que conviven el folklore argentino y latinoamericano, León Gieco, Chico Buarque, Fito Páez (con la, quizá, mejor versión posible de Pétalo de sal).

En Love, entonces, el tema es el amor y el género es el jazz –como en LP (2003), Baby! (2006), Trece canciones de amor (2008, con Ricardo Lew como invitado especial), Strange Fruit (2010, con Juan Cruz de Urquiza)– pero no exclusivamente en clave de clásicos, sino en un sonido y un clima que aplica también, por ejemplo, a temas de Sting, Bill Withers o Amy Winehouse. Esta predilección por el jazz, que nació muy temprano en su vida, seguramente viene de esa generosa discoteca familiar, pero también de su propia curiosidad. Ligia –cuya dinastía familiar musical se completa con su hermano Alfredo Piro y con Inés Rinaldi y Juan Carlos Cuacci, sus tíos– empezó a degustar a cantantes como Billie Holiday o Ella Fitzgerald y a interesarse particularmente por el género. Así lo contó: “Como leía que muchos temas eran de George Gershwin –acaba de grabar su They Can’t Take That Away From Me– empecé a preguntar por él y a escuchar muchísimo un disco que había en mi casa, su ópera Porgy and Bess. ¡Pero tenía 9 años! Ahí sí me escapaba de la realidad y me quedé sola, sola de amigas. Yo era muy diferente, tenía una familia diferente, de artistas, una madre divorciada que viajaba y que pasaba largos períodos afuera del país, yo escuchaba música que los demás no entendían, jugaba mucho sola, vivía ensimismada”.
 

Entrevista a Ligia Piro

El otro nexo importante con el idioma del jazz cantado, algo azaroso, fue una ocasional profesora de inglés. Como sus padres decidieron cambiarla del Lengüitas al Santa Teresa, donde tenía que rendir un examen de inglés muy avanzado para su edad, mamá Susana consiguió que esa preparación la hiciera alguien muy especial: María Elena Walsh. “Me preparó en una semana, fue espectacular, lo viví incluso como algo muy divertido. La quería mucho, por eso me dejó dura su muerte. Tengo un hermoso recuerdo de ella”, recordó.

 

 

Siempre preocupada por los temas centrales de la sociedad, como la educación, la salud y la cultura, Ligia –que estudió en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático y con el maestro Agustín Alezzo para estar preparada para su hoy postergada carrera de actriz– vive lo que considera una prerrogativa con luces y sombras: “A veces me parece que lo que hago no es la realidad: subir al escenario, ensayar, grabar un disco… Siempre me pasó un poco eso. No estaba convencida de que esto fuera lo mío. Porque aunque vengo de una familia de artistas, por otro lado siempre quisimos estar en la normalidad, no ser distintos. Bueno, mi vieja siempre tuvo compromiso social, político, siempre tuvo un anclaje en la realidad. Si estás fuera de la realidad terminás solo. Y yo detesto la soledad”.

Para no estar sola, pero esencialmente para dar lo mejor en su primer concierto en el Coliseo, Ligia estará acompañada de un quinteto y contará con la presencia de invitados sorpresa. Allí, con su voz privilegiada y su exquisita interpretación, cantará varios de los temas que componen su variado repertorio y presentará los de su último disco, que fue grabado el año pasado con producción de ella misma y de Fernando Fefe Botti, y en el que participaron Lito Vitale, Kevin Johansen, Déborah Dixon, Ricardo Lew y Juan Cruz de Urquiza. Love, que acaba de editarse en CD, también está disponible en las plataformas digitales Spotify, Itunes y Deezer (http://radi.al/LigiaPiroLOVE).