Aguas saborizadas naturales

Enero 2019

Gourmet

Frescas, saludables y económicas, se logran mediante la infusión en frío de frutas, vegetales, hierbas y especias.

 

En estos tiempos de promoción de la vida saludable, el capítulo dedicado a las bebidas es uno de los más extensos. Esto se debe al uso excesivo de ingredientes químicos y, fundamentalmente, al consumo desmedido de azúcares procesados. Si a eso se le suma el alto costo relativo de estos productos, con o sin gas, la idea de reemplazarlos por bebidas ciento por ciento naturales parece un recurso positivo en más de un sentido.

Su ingrediente principal, claro, es el agua. Lo ideal es utilizar agua potable filtrada, aunque también se puede utilizar simplemente agua segura de la canilla o agua mineral o mineralizada. A partir de este insumo esencial, lo que sigue es agregar al líquido las frutas, vegetales, hierbas y especias que se desee. El resultado es una bebida natural, sin pretensiones nutritivas porque al infusionarse en frío no es mucho lo que aporta en esta materia, pero que no presenta contraindicaciones y puede consumirse con seguridad y placer.

Su preparación es muy sencilla. Se trata simplemente de colocar en una jarra los ingredientes elegidos. Luego, se debe agregar el agua y dejar macerar al menos un par de horas para que tome sabor. Para que los sabores sean más intensos se puede dejar en la heladera toda una noche y/o cortar en láminas las frutas o vegetales para tener una mayor superficie de exposición al agua, o triturar los ingredientes para que desprendan más sabores y fragancias.

Finalmente, lo ideal es servirlas bien frías, con hielo agregado. Quienes “necesitan” que sean más dulces pueden agregar azúcar o edulcorante. 

Las frutas que más frecuentemente se utilizan son los cítricos (naranja, limón, lima, pomelo, mandarina, y sus ralladuras si se quiere obtener sabores más intensos); frutos rojos (frutilla, frambuesa, arándano, mora); frutas tropicales (mango, kiwi, papaya, granada); frutas de carozo (durazno, damasco, ciruela, cereza) y otras variedades como melón, sandía, manzana, pera, uva, etc. Aunque se utilizan en menor medida, también hay vegetales que saborizan muy bien estas aguas, en especial el pepino, el hinojo y el apio, pero también la zanahoria, la remolacha, el zucchini y los ajíes.

A las aguas saborizadas se le pueden agregar hierbas frescas como menta, salvia, albahaca, romero, cilantro, tomillo, perejil, eneldo y estragón, y especias como jengibre, canela en rama, pimienta rosa o negra, anís estrellado, clavo de olor y vaina o extracto de vainilla.