B. A. ROCK: vuelve la gran fiesta del rock nacional

Octubre 2017

Actualidad

Los días 14, 15 y 16 de octubre, después de 35 años, Buenos Aires será nuevamente sede de un festival B.A.ROCK. Participarán los artistas más importantes y nuevas figuras del género. Daniel Ripoll, su creador, anticipa lo que viene y compara esta quinta edición con las anteriores.

Marca registrada en materia de festivales de música popular, el Buenos Aires Rock (B.A.ROCK) es un ícono en la historia del rock nacional. Más que eso, sus primeras tres ediciones fueron decisivas en el crecimiento y la consolidación de un movimiento que, por primera vez en el país, tuvo a los jóvenes como protagonistas y destinatarios. Fueron los realizados en el Velódromo municipal en noviembre de 1970 y bajo la definición Festival de la Música Progresiva de Buenos Aires, donde actuaron Los Gatos, Manal, Almendra, Vox Dei, Moris, Pajarito Zaguri, Arco Iris y Alma y Vida; el llamado Festival Internacional de la Música Progresiva, en 1971, con Spirit of John Morgan (Inglaterra), Fabio (Brasil), Totem, Opus Alpha y Psiglo (Uruguay), y los locales Alma y Vida, Arco Iris, Litto Nebbia, Vox Dei, La Cofradía de la Flor Solar, La Pesada del Rock and Roll, Moris, Pedro y Pablo, Aquelarre (por sus apellidos), Gabis, Contraluz, Edelmiro, Starc Trío, Javier Martínez, Katunga y grupos del Interior; y el de 1972, en el club Argentinos Juniors y el Teatro Olimpia, con Pescado Rabioso, Color Humano, Claudio Gabis, Litto Nebbia, Sui Generis, León Gieco, Gabriela, Vox Dei y Orion’s Beethoven, del que hay un registro discográfico y una película (ambos bajo el nombre Hasta que se ponga el sol), con dirección de Aníbal Uset.

El B.A.ROCK IV se celebró en 1982 en el Estadio Obras, con las actuaciones de Luis Alberto Spinetta, Litto Nebbia, León Gieco, David Lebón, Los Abuelos de la Nada, Riff, V8, Piero, Orions, La Torre y Alejandro Lerner. El álbum doble B.A.ROCK en Obras y la película Buenos Aires Rock, dirigida por Héctor Olivera, conservan los sonidos e imágenes de aquel encuentro.

Ba rock

El que se celebrará los días 15, 16 y 17 de octubre en el Predio Malvinas Argentinas, en el barrio porteño de La Paternal (con Fito Páez, Babasónicos, León Gieco, Litto Nebbia & Pez, Las Pelotas, Catupecu Machu y David Lebón, entre muchos otros*), será el quinto B.A.ROCK, y curiosamente, o no, el primero que en sus 47 años de historia interrumpida se organiza en democracia. En todos estuvo Daniel Ripoll, creador del festival, ex director de la revista Pelo y poeta, que habló con Revista Cabal:  

 

Pasaron 35 años del último B.A.ROCK, ¿cuáles creés que serán los cambios más notorios, más allá de lo tecnológico?

Es una incógnita interesante que compartimos con los músicos que participarán en esta oportunidad y que también se presentaron en las anteriores. Esa confrontación de generaciones es muy interesante. Si bien habrá público de todas las edades, serán mayoritarios los de la nueva generación, que concurren a ver a sus bandas representativas; de esa interacción saldrá la temperatura y el “aire de época” que tendrá la música del rock nacional para los años futuros.

¿Por qué pasó tanto tiempo entre aquel B.A.ROCK y este? ¿Influyó la organización de espectáculos masivos y gratuitos a partir de 1983? ¿Hubo otros motivos?

El primer motivo fue la dictadura militar, que desalentó las manifestaciones culturales de los jóvenes y persiguió de todas las formas posibles a las manifestaciones artísticas como a sus figuras más destacadas. Volvimos con el B.A.ROCK en el 82 para manifestar nuestro repudio al engaño de la guerra de Malvinas y para acelerar el proceso de restablecimiento de la democracia. Por eso repartimos miles de claveles blancos como ceremonia de cierre de aquel festival, del cual quedó una maravillosa película, Buenos Aires Rock, que junto con la anterior que produje, Hasta que se ponga el sol, se constituyeron en la base documental de la historia del rock en la Argentina.

Será el primer B.A.ROCK en democracia, ¿pensás que quienes vayan a este y no hayan ido a ninguno de los otros (probablemente sea la mayoría) van a adjudicarle una importancia diferente a la que le dan a cualquier otro festival “comercial”? ¿O creés que está instalado como ícono o como mito?

Es indudable que está instalado como ícono del rock nacional, pero también es recordado por sus valores artísticos. Muchos músicos argentinos de gran calidad han surgido a partir de este festival de leyenda. Imagino que dos o tres artistas grandes de hoy (que no han tocado) así como todos los nuevos posiblemente sueñen con tener un lugar destacado en el escenario que descubrió a León Gieco y a tantos otros.

En los anteriores, especialmente en los tres primeros, era más fácil elegir qué artistas participarían. ¿Qué criterios de selección se aplicaron ahora que la cantidad y diversidad de músicos y músicas es tanto más grande?

Yo produje seis grandes festivales en Argentina: los cuatro B.A.ROCK, el Pinap y el Acusticazo. Mi función ya no es esa. Ahora soy el curador del festival, para decirlo de algún modo. No intervengo en la producción ni en la organización por decisión propia. Me parece que mi función es otra. Del mismo modo que ya no ejerzo ni el periodismo ni la edición. Creo que hay otras generaciones que deben asumir los comandos y representar a sus coetáneos. El grupo productor, denominado RAC (Rock, Arte y Cultura), está consustanciado con los valores expresados por el festival a través de las décadas, pero también se ha encargado a través de la selección de bandas, de estéticas y de diseño del espectáculo, de manifestar quiénes son los protagonistas de hoy y cuáles son sus intereses musicales.

También hay una mucho mayor profesionalización en la organización, iluminación, sonido, etc. ¿Qué ventajas y desventajas encontrás en la comparación?

Desventajas, ninguna. La tecnología nunca va para atrás. El último Acusticazo, que realizamos en junio pasado, lo hicimos con sonido cuadrafónico, grabamos dos documentales en alta definición y el render de luces planeado era muy preciso y se reprodujo de manera espectacular. Lo mismo ocurrirá en B.A.ROCK, donde desarrollaremos una estética de escenario pocas veces vista y, por primavera vez en nuestro festival, instalaremos un sistema lumínico de última generación. Las bandas extranjeras nos invaden (y diezman los bolsillos locales y se llevan las audiencias). Pero también elevan la vara con su bajada de tecnología de punta. Tenemos que competir con ellos con las mismas armas, pero pintando nuestra aldea. Con nuestra música, nuestros valores y sosteniendo el espectáculo con una calidad actualizada para que la soberanía musical de la Argentina pueda ser presentada con dignidad y modernidad.

¿Qué aspectos del espíritu de aquellos festivales podrán conservarse en este?

Lo fundamental es que logre transmitir en este momento de mega globalización que, como digo, nos deja expuesto a la expoliación del show business internacional, la idea de que podemos seguir teniendo orgullo de la potencia y el poder de anticipación de  nuestra música. B.A.ROCK es uno de los festivales más antiguos del mundo. Eso habla de la potencia de los fundadores del rock nacional y del público de la generación del 70, que lograron un prestigio cultural y un respeto artístico que aún persiste en toda Iberoamérica.

* Toda la información del festival en www.barock.com.ar.

Fotos: B.A. Rock