Bijou de autor, calidad y diseño

Junio 2014

Actualidad

El trabajo de diseñadores independientes y pequeños y medianos emprendedores que producen accesorios difiere del que hacen aquellos que trabajan para marcas, y que en general se guían por las tendencias de temporada o la oportunidad de concretar ventas masivas. El rubro ‘Bijou de autor’ crece y se orienta a satisfacer a una clientela exigente y con buen gusto. Los casos de Las Katz, y Dos Riberas, dos firmas que marcan tendencia.

La década de los 90 -signada en la Argentina por las políticas neoliberales y el furor por las importaciones (con el uno a uno)- trajo aparejado un duro golpe a la industria textil, hasta que, ya rozando el comienzo del nuevo siglo, se produjo una la recuperación del sector con la aparición de un elemento hasta entonces insospechado: el diseño de autor. En ese contexto surgieron cursos y carreras universitarias destinadas a formar a miles de jóvenes que repentinamente aparecían decididos a crear, fundar sus propias marcas y abrir nuevos locales.

El barrio de Palermo concentró a muchos de los nuevos creadores, que de a poco vieron crecer sus posibilidades. Tras la crisis económica del 2001, y durante la década posterior, el sector del “diseño de autor” se recuperó más rápidamente que otros y muchos diseñadores optaron por comenzar a exportar.
En la actualidad, son numerosas y estilísticamente muy variadas las marcas nacionales dedicadas a la joyería contemporánea y el diseño de accesorios que cuentan con esa variable distintiva que los diferencia de las grandes cadenas de venta: una fuerte impronta de autor.

“Un aspecto muy valioso de los diseñadores de accesorios, que se empezó a desarrollar en los últimos años, es el aprovechamiento de nuevos materiales que crearon un cambio de paradigma en la joyería y los accesorios tradicionales. Esto favorece también la generación de líneas o colecciones propias y diferentes del resto”, explica Luciana Torregiani, Diseñadora Industrial y actual directora de la Tecnicatura en Diseño en un instituto terciario. “La habilidad del diseñador para generar una línea que lo identifique y que sea innovadora es una gran ventaja diferencial al momento de darse a conocer y permanecer como ‘marca’ ante los usuarios potenciales. A su vez, lo que vale es la calidad y la buena terminación de los productos”.

Eugenia Katz es una las diseñadoras del rubro que –junto a su hermana Mishal- lleva adelante un emprendimiento comercial que vende internamente y también exporta sus productos , a Tokyo y Santiago de Chile. La marca Las Katz surgió en el 2008, en el marco de una convocatoria de cancillería y el Centro Metropolitano de Diseño, para viajar a Japón con un stand de diseño Argentino. “Yo hacía bijou hacía mucho tiempo y mi hermana carteras, en ese momento decidimos fusionar ambas marcas en una de accesorios de moda con identidad propia, carácter femenino, con una clara búsqueda estética en lo vintage, retro, pero pensando en la mujer actual, moderna y cosmopolita”, cuenta ella a Revista Cabal.

Cada marca busca destacarse a partir de un elemento distintivo, y en el caso de ellas las colecciones son armadas con piezas únicas, antiguas y recuperadas de ferias, anticuarios y depósitos. “No estoy muy pendiente de la tendencia ni lo último en cada temporada sino que rescato el valor de la identidad y la historia que cada diseñador cuenta con sus piezas, creo que cada uno debe cuidar ese lugar de lo propio, que lo vuelve único, contando algo y permitiendo que ese diseño empiece una nueva historia con quien lo llevará puesto”, dice Eugenia.  Su colección de accesorios pregona el rehúso de resinas de antaño, fragmentos de picaportes de acrílico, de cordonería, de dijes kitsch, de botones engarzados en oro o plata, pero no denotan crudeza ni tampoco excesos. El resultado final es sofisticado y lúdico.

Dos Riberas es otra de las marcas –en este caso, joyería contemporánea- que  combina la artesanía y la tecnología en el diseño y producción de accesorios. La firma fue creada por una uruguaya que, de niña aún, cruzó el Río de la Plata y se trasladó a vivir a la Argentina, es por eso que la firma honra con su nombre la cultura y tradición de ambos países. El lanzamiento de Dos Riberas se celebró en Buenos Aires en el 2002, y progresivamente fue definiendo un estilo que enfatiza una actitud lúdica, esforzándose siempre por alcanzar elegancia y la sofisticación, pero sin formalismos.
“El diseño de autor, se supone, es la creación de una persona, pero creo más bien en los equipos, talleristas, diseñadores, cada uno abocado a su quehacer, con dedicación y compromiso”, dice a esta revista, Diana Schimmel, creativa y dueña de Dos Riberas. “El sector crece en la última década a partir del momento en que cambian las reglas del juego de la importación; los que copiaban diseños de afuera o importaban los objetos para vender en sus negocios descubren que aquí había un nicho para cubrir. Nosotros apostamos a la alta calidad del objeto, en diseño y en terminación, en control y en la gestión; el famoso servicio al cliente. En cuanto al objeto en sí, la mezcla de lo industrial y lo artesanal, mostrar lo que somos y de dónde venimos, y combinar esto con arte, innovar, no tomarnos de la moda y conseguir los famosos clásicos que se siguen vendiendo como el primer día.”

Cada firma explora y crea una fórmula personal y distintiva, en cuanto al diseño y la utilización de materiales. La inspiración surge de la investigación sobre las formas, las texturas, los efectos, y el color; y cada colección instaura a su vez una nueva propuesta, una nueva visión del accesorio como complemento de belleza, una nueva mirada al concepto de lo femenino y la estética de la mujer.

Links relacionados
* Dos riberas: www.dosriberas.com / 5411.4702.0076
Los productos de Dos Riberas se pueden abonar con Cabal en Librería y local Asunto Impreso (Juana Manso y Azucena Villaflor) Puerto Madero.  Lunes a domingo de 12 a 20 TEL. 5279-6698.  Showroom: Grecia 3394, puerta 4.
* Las Katz:  www.laskatz.com / Showroom: Bonpland 883, Chacarita.