Cómo lograr un buen sueño y regularizar el descanso

Febrero 2016

Actualidad

Las dificultades para conciliar el sueño aparecen con frecuencia. En el 18% de la población el insomnio se vuelve crónico. Las causas son múltiples y variadas. Hay formas de prevenir esta situación y de tratarla en caso de que la patología ya esté instalada.

¿Qué es exactamente el insomnio? Es fundamental distinguir cuando es apropiado hablar de patología o si simplemente se trata de malas noches. Desde ya que para tener una buena calidad de vida es indispensable lograr un buen descanso. Si bien a quién lo padece suele acompañarlo la sensación de no poder resolverlo, existen consejos a tener en cuenta y  tratamientos adecuados para llegar a una solución

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al insomnio como “la dificultad para conciliar o mantener el sueño”. También puede aparecer la sensación de sueño poco reparador. Esto debe presentarse con una frecuencia semanal de tres o más veces, al menos durante un mes. La preocupación por la falta de sueño y el pensar demasiado en ello durante el día y la noche son también indicadores de la presencia del insomnio. Como consecuencia se genera un malestar considerable que termina por interferir en las actividades de la vida diaria.
La forma en que se manifiesta el insomnio no sólo incluye la dificultad para conciliar o mantener el sueño sino el despertar durante la madrugada. Esto puede traer aparejado  agotamiento, ansiedad, irritabilidad, trastornos de atención y memoria, menor calidad de vida, mayor propensión a sufrir accidentes y deterioro neuro cognitivo. Si esta situación se prolonga por seis meses o más ya se trata de un insomnio de modalidad crónica.

Las causas del insomnio pueden ser distintas y de variado origen. Por ejemplo, las enfermedades crónicas que causen dolor o falta de aire, así como ciertas patologías psiquiátricas como los trastornos de ansiedad y depresión. También las irregularidades en los tiempos del sueño como dormir siestas excesivas o permanecer tiempo prolongado en la cama o el consumo de cafeína o alcohol o de ciertos medicamentos.

Hay cierto sector de la población que se encuentra más vulnerable a padecer insomnio, entre ellos se encuentran las personas que sufren depresión y ansiedad, los desempleados, los sedentarios y las personas que no tienen horarios regulares para acostarse y despertar.

De padecer insomnio es fundamental consultar con un médico o con especialistas en trastornos del sueño. El tratamiento consiste, como primera medida, en identificar las causas que provocaron la enfermedad. A partir de allí, el médico decidirá el tratamiento adecuado que puede incluir terapias de restricción del sueño, psicoterapia o terapias de relajación. Incluso se evaluará la necesidad de tomar alguna medicación adecuada como pueden ser sedantes, antidepresivos o hipnóticos, siempre después de la evaluación adecuada por parte del profesional.

Para prevenir el insomnio es fundamental tener en cuenta lo siguiente:

-reducir la cantidad de tiempo que se pasa en cama
-evitar las siestas
-no realizar ejercicios intensos antes de acostarse
- solo ir a la cama cuando se tiene sueño
-no comer en exceso en la cena
- hacer alguna actividad física
-no tomar bebidas con cafeína después de las 18 hs
-no fumar
-no tomar alcohol
-tener un lugar confortable aislado de la luz y el ruido
-mantener una rutina tranquila antes de irse a dormir
-no estar pendiente del despertador
-intentar levantarse e irse a dormir todos los días a la misma hora
-realizar actividad física en lo posible por la mañana