Entrevista a Luciano Rosso

Julio 2015

Actualidad

Rosso es un gran actor, además de un atleta notable.  Protagoniza la obra Un poyo rojo –que se presentó en Buenos Aires y durante este mes lo hará también en el Festival d’Avignon de Francia, antes de salir de gira por Europa y Latinoamérica-. Sorprende ejerciendo una técnica mixta que combina actuación, humor y acrobacia. Además son memorables los doblajes que hace en Youtube de distintos temas musicales famosos. Su popularidad crece en la Argentina, mientras monta simultáneamente una obra en Suiza.

 Un rasgo que distingue a Luciano Rosso es la expresividad con la que se maneja sobre un escenario o frente a una cámara; otra es la versatilidad con la que puede asumir una escena teatral, el playback de un tema musical, o un truco de acrobacia, y con los que deslumbra a los espectadores de la obra Un poyo rojo. La obra circuló durante largo tiempo en el circuito del off porteño y actualmente se está presentando en el exterior, a partir de la convocatoria que hizo al equipo de la obra el Festival D’avignon en Francia, espacio emblemático para el teatro independiente a nivel mundial. Luego vendrán 84 funciones por Europa y una gira latinoamericana, que se extenderá hasta diciembre de este año.

   En Un poyo rojo, Luciano Rosso y Alfonso Barón hacen gala de una combinación explosiva e hipnótica de danza, interpretación y acrobacia, con un humor desopilante y sin descuidar la estética, moderna y arriesgada. Los organizadores del Festival d’Avignon advirtieron los méritos de la dupla y convocaron a los actores y al director para la edición del 2014, y posteriormente para la edición 2015.

  Hermes Gaido dirige este proyecto concebido en el 2009 y sus protagonistas explican que si se mantiene en cartel es porque “está vivo”. “Trabajamos en silencio, dos personas, y si como actor no estás ahí en ese momento, no funciona. Respiramos juntos. Es un lenguaje que no está tan explotado en el ambiente del teatro”, dicen ellos.

   En escena –con unos lockers de vestuario y un banco de madera como decoración de fondo- los personajes bailan, transpiran, saltan, se trenzan, y así narran una historia sin palabras, a partir de la acrobacia y el lenguaje gestual. Su habilidad física impresiona, pero a eso se suma su capacidad actoral. Además, interactúan con una radio portátil que emite sonidos y música y aporta también una cuota de imprevisión. El resultado es impactante.

Rosso ganó popularidad este último año también por el doblaje de distintos temas musicales famosos que presenta en Youtube -entre ellos Se dice de mí, en la versión de Merello-, y se viralizan en las redes.  Además, co-dirige URRAKA, una compañía teatral con la que empezaron reciclando, instrumentos de la vida cotidiana (baldes, botellas, cacerolas, etc.) y contando pequeñas historias acompañadas con música.

-¿Te definirías como un actor?, ¿un cómico?, ¿un acróbata?, ¿un bailarín? ¿Cuál es tu formación original y con qué lenguaje sentís que te expresás mejor?

-La verdad, no suelo definirme en una rama del arte, no me gusta decir soy esto o soy aquello. Estudié  muchas cosas, pero creo que soy un ser muy curioso y me apasiono por aquello que atrae mi atención. Siento que el teatro es una herramienta muy potente para transmitir aquello que nos pasa, eso de lo que queremos hablar, y también es una forma de expresión que nos permite estar en continuo desarrollo como seres sociales y nos puede transformar como individuos constantemente. Creo, en definitiva, que el teatro es todo eso junto: la música, el movimiento, la expresión en general, el ritual, la conexión con uno mismo y con los otros.

-¿Qué es exactamente el Teatro Físico?
-No lo sé. Es un género que está un poco manoseado, o al menos su definición literal. Porque en verdad todo teatro es físico, salvo el radio teatro.  En lo personal, me gusta usar este término en los trabajos que hago porque el fuerte de ese "contar" está en lo propiamente físico y no en el lenguaje articulado.  Es decir, aquí la historia que se cuenta está atravesada y encaminada desde el cuerpo, lo meramente físico, el foco está en cómo se cuenta la historia, y no en el relato en sí.

-Contaste que no tuviste una formación académica o tradicional, ¿cómo empezaste y qué disciplinas o técnicas fuiste sumando después?
-No tengo una formación académica porque nunca me interesó casarme con una rama específica del arte, pero siempre fui una especie de esponja: cuando era muy chico me encantaba pintar, al tiempo advertí que me atraía mucho el movimiento, pero no fue hasta los 18 años que empecé a bailar en un estudio de mi barrio, en Tigre. Tomé muchas clases de diferentes técnicas de danza y movimiento hasta los 24 años, mientras la música se asomaba en mi vida, entonces también fui por la música. Durante este período fundamos con unos amigos un centro cultural en San Fernando (el Laburatorio). Ese fue un gran semillero teatral para todos nosotros. Para mí en particular, ahí nació un sentimiento muy fuerte que me acercó al teatro, de la mano de Hermes Gaido que es mi hermano artístico y mi mejor amigo.  Con él empezamos a mezclar todos estos lenguajes con la intención de encontrar uno que nos representara, un lenguaje genuino. Y así nacieron tres proyectos muy importantes para mí: Un Poyo Rojo; URRAKA y LifeBag; éste último lo estamos montando ahora en Suiza.

-En julio inician la gira europea de Un poyo rojo, en el Festival d’Avignon ¿cuáles son las expectativas?
-Ya estuvimos el año pasado en el Festival off d'Avignon y fue una experiencia increíble, enorme. Este año volvemos todo el mes de julio, vamos a hacer 24 funciones ahí, pero en total vamos a hacer 84 funciones en toda Europa hasta mediados de diciembre. La obra tiene una gran aceptación del público y estamos muy contentos; después de tantos años de casi siete años con ella seguimos tan enamorados de la obra como el primer año.

-En Youtube, a tu nombre, tenés un canal con interpretaciones, ¿cuál fue la idea que dio origen a este espacio y qué tenés pensado sumar próximamente?
-De chico siempre jugué a hacer playbacks: ponía la radio e improvisaba tratando de seguir lo que decía el locutor, o imitaba la congoja y las notas altas de Valeria Lynch mientras mi mamá limpiaba la casa escuchándola, era un juego para mí. Ese es el origen de todo, después, durante una gira con URRAKA en 2011, mi amigo Emmanuel Calderón me convenció de subir un video a Youtube.  Después de habernos divertido jugando a este juego, yo le puse los auriculares mientras sonaba un tema bastante particular que yo conocía bien -era un tema de Mariah Carey, mi hermano mayor me quemó la cabeza escuchándola cuando yo era muy chico,  -todos sus temas están en mi cabeza revoloteando-entonces él empezó a llorar de la risa. Cuando subí el primer video no me imaginé que iba a tener tanta repercusión.  De a poco fui subiendo otro y otro… me di cuenta de que a mucha gente le ayudaba en diferentes sentidos, básicamente les levantaba el ánimo, eso me atrajo mucho. Ser un estímulo positivo en medio de tanto caos en el mundo, por eso seguí haciendo este tipo de videos.

-¿Qué tipo de espectáculos te gustan más a vos y qué tipo de artistas te convocan?
-Últimamente no estoy yendo a ver muchos espectáculos, pero me gusta cuando las cosas se mezclan. Cuando la música se hace movimiento, o cuando el teatro se convierte en música, cuando no podés definir una obra que viste porque sale de los límites convencionales de lo que "tiene que ser". Considero que hay mucha gente que está haciendo cosas nuevas y me interesa eso, ver qué pasa.

-¿Cómo sigue el 2015?
-Ahora estamos creando una obra (LifeBag) con un elenco de ocho jóvenes egresados de la Scuola Dimitri de Verscio.  Nos conocimos el año pasado en el Festival d'Avignon y entablamos una amistad muy linda. Decidimos hacer algo juntos y hace casi tres meses estamos en pleno proceso de creación de una obra. Pensamos estrenar el 21 de julio en Suiza y ya hay varias fechas programadas durante todo el año. La estamos dirigiendo con Hermes Gaido y Alfonso Barón, que son mis amigos y compañeros de Un poyo rojo, sobre una idea que tuvimos en 2008.  Después empieza en julio nuestra gira europea hasta mediados de diciembre. Durante este tiempo de viaje nos gustaría darle forma a una nueva obra que estamos pensando con Hermes hace ya un tiempo, se llama Llamame y nace un poco de este fenómeno de los playbacks, de la inmediatez de las redes sociales, lo "viral", y de la comunicación entre artista-espectador. Suponemos que el año que viene va a estar lista.

-¿Cuál es la definición de “arte” qué más te gusta o con la que te identificás?
-No me es fácil definir el arte, es muy extenso en sí mismo como para ser definida en palabras. En lo personal, el arte es parte de mi vida desde siempre, es algo que traigo en los genes y que no puedo evitar.

Acá podés ver a Luciano Rosso en Youtube