Hacemos el periodismo en el cual creemos, y vivimos de eso

Enero 2013

Actualidad

Claudia Acuña es miembro y fundadora de la Cooperativa de Comunicación lavaca, organización parida en plena crisis del 2001, bajo la certeza de que es posible generar herramientas, vínculos y saberes que fortalezcan la autonomía de las personas y sus organizaciones sociales.

En medio del vasto mundo de la web, un sitio marcó una diferencia. Se trata de la cooperativa lavaca, que hace diez años y con el lema anticopyright generó un nuevo modo de hacer periodismo, demostrando para quien quiera verlo que escribir va de la mano con actuar políticamente, comprometerse y ser solidario. Hoy, lavaca es, entre otras cosas, una Agencia de Noticias de libre circulación y reproducción; una Cátedra Autónoma de Comunicación Social, el periódico MU, una publicación mensual, de venta en kioscos, librerías, etc., que especialmente difunde noticias de sectores alejados de la mirada mediática porteña, y a su vez que denuncia los abusos que sufren. En la página web lavaca.org, por ejemplo, las noticias hablan de los atropellos sobre los pueblos originarios como la comunidad mapuche, la comunidad quom de Formosa, y la muerte de los chiquitos de Corrientes que cultivaban tomates y murieron porque las plantas fueron regadas con agrotóxicos, o la situación de los mineros de Chubut que son atacados por patotas de la UOCRA. También cuentan con una editorial dedicada al análisis social, y les dan voz, no sólo a los catedráticos y académicos, sino a los verdaderos protagonistas de la opresión social. Entre los títulos publicados, figura. Sin PatrónFin del periodismo y otras buenas noticias, Ninguna mujer nace para puta. En el último libro, Argentina Originaria, el periodista Darío Aranda investiga pasado y presente de los pueblos originarios. Asimismo producen Decí MU, el programa de radio y El hombre de lavaca, micro radial. Para conocerlos y conseguir sus productos basta con acercarse a la sede de la cooperativa Mu, algo más que una biblioteca y un bar, en la calle Hipólito Yrigoyen 1440, de la Ciudad de Buenos Aires.

Claudia Acuña, periodista, miembro fundadora de la Cooperativa lavaca, editora de Mu y a su vez directora de la Asociación de Revistas Culturales e Independientes de Argentina (AReCIA), fue entrevistada por Revista Cabal acerca de este emprendimiento.
_¿Cómo nació la cooperativa lavaca?
_Nació de la necesidad de hacer periodismo. Abril de 2001, metros antes del precipicio que señaló claramente el 19 y 20 de diciembre. Saltamos a tiempo del Titanic que representaban los medios comerciales en esos momentos y así pusimos  a salvo nuestras cabezas para pensar todo lo que se precipitó a partir de entonces.
 

_¿Cuántas personas trabajan en ella?
_En estos momentos, 16. Sentimos también que hemos sido la incubadora de muchos proyectos en estos 10 años, especialmente a partir de nuestra Cátedra de Gestión de Medios, así que nos pensamos como una red diversa y extendida por todo el país.
 

_¿Cuáles son los logros que cree han conseguido?
_El más importante: demostrar que es posible hacer el periodismo en el cual creemos y poder vivir de ello. El otro: haberlo podido sostener durante 11 años gracias al apoyo de nuestros lectores de MU, que nos bancan todo el proyecto de comunicación que representa hoy lavaca.
 

-¿Cuáles fueron las mayores dificultades a las que se enfrentaron durante el 2012?
_La batalla contra las corporaciones mediáticas que intentan expulsarnos de los kioscos. Hoy Clarín controla una parte del circuito de la distribución de diarios y revistas en Capital y está tratando de expulsar a las revistas que dejan expuesto su juego. Nosotros vivimos de la venta, pero hoy muchos de los llamados "grandes medios" son catálogos, es decir, su negocio está en los avisos y se supone que a mayor cantidad de avisos, mejor negocio. El problema de esta ecuación es que los lectores no son tontos: a menor contenido editorial, menor venta. La edición de Clarín un sábado, por ejemplo, tiene el 60% del espacio ocupado con avisos. Sus ventas están bajando notablemente: pasó del mítico millón de ejemplares a días en los que vende menos de 300 mil. Y esto reordenó todo el circuito comercial que antes dominaba. Hay más títulos, la mayoría publicaciones independientes que, juntas, suman y representan una venta cada vez más importante. Este año, a partir de setiembre y seguramente como estrategia de posicionamiento para resistir la aplicación de la ley, Clarín comenzó a presionar para que el circuito aplique medidas expulsivas a las revistas independientes. Por suerte, nos encontró organizados. Hace un año formamos AReCIA (Asociación de Revistas Culturales Independientes) que hoy integran 241 publicaciones autogestionadas de todo el país. La revista MU, de nuestra cooperativa, la preside. Así logramos resistir estas maniobras y redactamos un proyecto de ley de fomento para el sector, que es la única herramienta que garantiza que no lo dominen las mafias corporativas. Es la pata que faltaba a la Ley de Medios, ya que los gráficos y virtuales quedaron fueran del proceso de democratización de la comunicación que implicó la sanción de la Ley de Servicios Audiovisuales.
 

_¿Cuáles son los proyectos a futuro para concretar en el año 2013 y los años venideros?
_Cada año dedicamos en febrero a hacer un balance del año anterior y pensar en nuestros  futuros posibles. Recién entonces vamos a saber qué nos deparan los sueños.