HIV/Sida en 2014: todo lo que hay que saber

Julio 2014

Actualidad

Cuál es la realidad en nuestro país, qué rol le cabe al Estado. Qué se investiga en el mundo y cuáles son los últimos avances. Ya hay dos casos en que se documentó la cura. Leonardo Perelis, investigador y experto en temas de HIV/Sida y Comunidad, dialogó con Revista Cabal.

A casi treinta años del momento en que por primera vez el virus del HIV fue aislado por los científicos, médicos y especialistas siguen luchando día a día contra la enfermedad, en hospitales, clínicas y fomentando o participando de campañas preventivas. Los resultados son alentadores, los tratamientos de prevención y cura han dejado de ser una utopía inalcanzable para convertirse en una posibilidad real, después de que dos pacientes fueron curados (es decir que el virus no reapareció, incluso después de llevar años sin ningún tratamiento). El Sida afecta actualmente a 35,3 millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Entre el 83’, el momento en que se aisló el virus y este presente pasaron muchas cosas”, explica a Revista Cabal, Leonardo Perelis, experto en HIV/Sida e integrante del equipo de Inmunocomprometidos del Hospital Ramos Mejía. “Hasta 1996, cuando se descubrieron los cócteles de drogas, el sida era una enfermedad mortal, a partir de entonces los niveles de mortalidad se reducen drásticamente. La llamada tri-terapia -que es un modo de atacar el virus por tres frentes-  se ha ido sofisticando, lo que implicó mayor eficacia en los tratamientos. Hoy el sida ya no es una enfermedad mortal, sino crónica y la expectativa de vida de una persona en tratamiento es muy cercana a la de quienes no portan el virus, y mayor que la de un fumador.”

-¿Cuál es la rutina de un enfermo de sida en la actualidad, en relación a la medicación que debe consumir?
-Así como el primer objetivo fue reducir la mortalidad, después el objetivo pasó a ser reducir los efectos adversos y lograr disminuir la incomodidad que implicaba tomar todos los días distintas pastillas. Hoy existen mono-drogas, es decir una sola pastilla que se toma en cualquier momento del día.

-¿Cómo opera la medicación?
-Inhabilita al virus para seguir reproduciéndose. El virus “desaparece” en sangre, pero eso no significa que el virus no esté: hoy se sabe que se aloja en ciertos reservorios a los que la medicación no llega, lo que implica que reaparece si el paciente abandona el tratamiento.

-¿Cuáles son las principales preguntas en torno del HIV/Sida sobre las que en la actualidad trabajan los investigadores?
-Lo que se discute hoy en términos médicos es cuál es el mejor momento para iniciar el tratamiento, aunque se recomienda implementarlo apenas el portador se entera de su condición. Puede decirse que quedan dos preguntas esenciales: cómo se previene el HIV/Sida y cómo se cura, ya que las respuestas respecto de los tratamientos están en buena medida respondidas.

-¿Y es posible la cura, es decir que habiendo abandonado el tratamiento, el virus no haya reaparecido?
-Sí, hay un caso de cura documentado. Es el llamado “paciente de Berlín” un hombre joven, alemán, enfermo hacía años que, a causa de una leucemia debe someterse a un trasplante de médula. Hay una mutación genética, en una muy pequeña población mundial, que protege a cierta gente del HIV, de modo que se decide trasplantar a este hombre con una médula de donante con esta mutación presente, de modo de tratar la leucemia y simultáneamente ensayar una cura para el sida. El resultado asombró al mundo: se revirtió su diagnóstico, incluso habiendo abandonado todo tratamiento. Hay un caso, de un bebé nacido con sida en Mississippi en, EEUU, al que, en las horas posteriores al nacimiento, se trató con una dosis de droga mayor a la estipulada en estos casos por el protocolo médico. Durante años no se encontró HIV en su sangre, se lo creyó curado,  pero finalmente a los cuatro años del niño, el HIV se manifestó. Ambos casos han generado una enorme cantidad de ideas a los investigadores que buscan la cura.

-En base al caso del paciente de Berlín, ¿no podría decirse que se  ha descubierto la cura?
-No. En relación al primer caso, porque es impensable que todos los pacientes fueran trasplantados, y en el caso de los bebés, porque todavía es un caso aislado. Hay sin embargo un proyecto en danza –del que participo en el plano del debate ético que supone todo experimento- que evalúa la posibilidad de implementar la dosis aumentada a 54 bebés con HIV buscando el retraso en la manifestación de la enfermedad por años, como sucedió con el bebé de Mississippi. Acabo de regresar de un Congreso en Washington, EEUU, donde se debatió precisamente este tema. Los médicos más conservadores no acuerdan con hacerlo, porque implica dar una dosis alta inicial y luego suspender el tratamiento a los chicos, pero  hay muchos otros que pensamos que debe hacerse la prueba, ya que los riesgos  son menores ante la posibilidad real de dar un paso decisivo en favor de la cura.

-¿Qué responsabilidad le cabe y asume el Estado en relación al tratamiento de esta enfermedad?
En la actualidad, el Estado –es decir, cualquier hospital público- cubre todo lo relativo al tratamiento de HIV/Sida si no hay obra social que lo financie. Hay modelos teóricos que indican que, si se medicara bien a todas las personas que padecen HIV/Sida en el mundo, el Sida quedaría erradicado, los límites son económicos y políticos. Somos una sociedad que no asume el sida como riesgo. Cuando surgió la enfermedad se habló de grupos de riesgo, y eso generó infinidad de prejuicios: son otros los que contagian, son otros, diferentes. Habría que haber hablado y hablar hoy de grupos en riesgo, y probablemente todos nosotros quepamos en alguno. En el plano social la discriminación y los prejuicios siguen operando.

-¿La situación de un enfermo de sida en la Argentina es comparable a la de los pacientes del primer mundo, o inferior en cuanto al cuidado y tratamiento que reciben?
-En las mismas condiciones. Una mujer embarazada está protegida de contagiar a su hijo igual que en Nueva York, y el Ministerio de salud o su obra social o pre paga cubre las drogas. Los médicos y el Estado tuvieron un papel ejemplar desde los años 80 y hasta acá, fue uno de los primeros países en sancionar una ley específica para los enfermos y uno de los primeros en brindar atención universal y gratuita. En lo que estamos atrasados es en el nivel de discriminación y prejuicios, en la sociedad, inclusive en la comunidad médica. Y faltan campañas de difusión permanentes, pero la situación es reversible en la medida que cada vez más gente tome conciencia.

                                                                                                                        Verónica Abdala
Test HIV
El test de HIV gratuito, voluntario y confidencial está al alcance de quien desee hacerlo en el Hospital Ramos Mejía. Urquiza 609, Pabellón Clínica, 2° piso, Inmunocomprometidos. El resultado se entrega en el momento. Informes: secretaria@hivramos.org.ar  Tel. 4127-0276