Agustín Canapino, un piloto tan real como virtual

Noviembre 2018

Deportes

Curtido más en los simuladores que en el karting, el multicampeón argentino de las principales categorías también correrá para la división e-sports de Willimas Fórmula 1. 

 

Hay algo que Agustín Canapino tiene en común con muchos de sus colegas más consagrados: la pertenencia a una familia “tuerca”. Su padre Alberto es un histórico preparador de autos de competición de las categorías más tradicionales de nuestro país, como lo son el TC y el TC2000. Trabajó con grandes como Juan María Traverso, Guillermo Ortelli y Berta Motorsports para hoy tener sus propios equipos. Pero a pesar de su linaje, el joven y multicampeón piloto arrecifeño se diferencia de sus rivales en que empezó a correr “tarde”. Mientras en el automovilismo lo más habitual es arrancar con el karting, y que los padres alienten ese precoz ingreso a las pistas, Canapino hijo no se subió a un auto de carrera hasta su adolescencia. Y lo hizo tras vencer la resistencia de Canapino padre demostrando sus cualidades en un simulador. Claro que desde entonces no paró de ganar. 

Canapino es el piloto argentino del momento. Sin grandes nombres ni logros en el automovilismo mundial, a los 28 años es el rey nacional indiscutido de este deporte. Un dato basta para ilustrarlo: es el que más títulos ha conseguido entre los corredores en actividad. Sus 12 campeonatos se desglosan de la siguiente manera: dos en el TC (2010 y 2017), uno en el Súper TC2000 (2016), siete en el Top Race V6 (de 2010 a 2017 menos en 2015), uno en TC Pista (2008) y uno en la Copa Megane (2007). Y en este 2018 ese número se puede engrosar, ya que cuenta con chances de campeonar tanto en el Súper TC2000, como en el TC y el Top Race, es decir en las tres categorías que está disputando. 

“Mi viejo no quería que fuera piloto. Primero porque conoce los riesgos de esta actividad, y segundo por lo difícil que es ser profesional y vivir del automovilismo. Hay miles de pilotos en el país, pero que vivan de esto son muy pocos. Entonces, ¿por qué iba a ser yo uno de esos si no había hecho karting ni había demostrado nada en ninguna competición previa al automovilismo profesional?”, contó Agustín Canapino en una entrevista abierta previa a la carrera del Súper TC2000 de San Nicolás. A pesar de la resistencia paterna, para el arrecifeño el automovilismo era su gran pasión y quería una oportunidad. Y la chance llegó, quizá de la manera menos esperada. “Un día mi viejo me vio en el simulador de aquel momento, que no son los simuladores de ahora, pero estaban en auge, y no podía creer lo bueno que era el juego y la precisión que yo tenía en cada vuelta que daba. Yo por ahí me pasaba toda una tarde con el simulador de Fórmula 1, probando muy finita cada cosa. Y eso no me lo había explicado ni enseñado nadie. Entonces mi papá me preguntó cómo sabía todo eso. ´De leer, de tutoriales, de meterme, de prueba y error y de estar todo el día acá sentado probando para competir´, le dije. Eso le llamó la atención y decidió darme una oportunidad. Me subí a un Copa Megane y ahí empezó mi carrera deportiva”, detalló el ahora consagrado piloto. 

Canapino es el piloto argentino del momento. Sin grandes nombres ni logros en el automovilismo mundial, a los 28 años es el rey nacional indiscutido de este deporte. Un dato basta para ilustrarlo: es el que más títulos ha conseguido entre los corredores en actividad. Sus 12 campeonatos se desglosan de la siguiente manera: dos en el TC (2010 y 2017), uno en el Súper TC2000 (2016), siete en el Top Race V6 (de 2010 a 2017 menos en 2015), uno en TC Pista (2008) y uno en la Copa Megane (2007). Y en este 2018 ese número se puede engrosar, ya que cuenta con chances de campeonar tanto en el Súper TC2000, como en el TC y el Top Race, es decir en las tres categorías que está disputando. 

“Mi viejo no quería que fuera piloto. Primero porque conoce los riesgos de esta actividad, y segundo por lo difícil que es ser profesional y vivir del automovilismo. Hay miles de pilotos en el país, pero que vivan de esto son muy pocos. Entonces, ¿por qué iba a ser yo uno de esos si no había hecho karting ni había demostrado nada en ninguna competición previa al automovilismo profesional?”, contó Agustín Canapino en una entrevista abierta previa a la carrera del Súper TC2000 de San Nicolás. A pesar de la resistencia paterna, para el arrecifeño el automovilismo era su gran pasión y quería una oportunidad. Y la chance llegó, quizá de la manera menos esperada. “Un día mi viejo me vio en el simulador de aquel momento, que no son los simuladores de ahora, pero estaban en auge, y no podía creer lo bueno que era el juego y la precisión que yo tenía en cada vuelta que daba. Yo por ahí me pasaba toda una tarde con el simulador de Fórmula 1, probando muy finita cada cosa. Y eso no me lo había explicado ni enseñado nadie. Entonces mi papá me preguntó cómo sabía todo eso. ´De leer, de tutoriales, de meterme, de prueba y error y de estar todo el día acá sentado probando para competir´, le dije. Eso le llamó la atención y decidió darme una oportunidad. Me subí a un Copa Megane y ahí empezó mi carrera deportiva”, detalló el ahora consagrado piloto. 

Al año siguiente de haber debutado en el Turismo Carretera, Canapino ganó el título y se convirtió con 20 años en el piloto más joven en lograrlo. El mismo hito había conseguido hacía dos años en el TC Pista, donde también fue el vencedor más precoz de la categoría con 18 años y un agregado: era debutante. Semejantes performances fueron ratificadas año a año hasta el día de hoy. Para el recuerdo de los más fanáticos quedará seguramente la definición del TC del año pasado, cuando Agustín logró el bicampeonato de la categoría. Había llegado a la última carrera ocho puntos debajo de Facundo Ardusso y encima no tuvo una buena clasificación. Pero empezó a remontar desde atrás a puro sobrepaso, entre ellos uno a su rival directo, y consiguió alcanzar la meta en cuarto lugar. Relegado Ardusso, se alzó con la corona. 

Mientras se prepara para la definición de las tres categorías que lo tienen como protagonista, Canapino tiene en el horizonte una más que curiosa incursión profesional en el automovilismo virtual, ese al que de alguna manera le debe su calidad de piloto. Siempre aficionado a los simuladores, que incluso utiliza actualmente como método de entrenamiento, fue contratado por el equipo Williams Esports para la iRacing. En enero próximo viajará a Inglaterra para visitar la fábrica de la histórica escudería de la Fórmula 1 y probar el simulador. “Como a las nuevas generaciones les atrae más lo virtual, muchas disciplinas están invirtiendo en este tipo de competencias. Por eso hay como un auge de los e-sports y me terminaron llamando por lo que hago en el living de mi casa y no por lo que hago en la pista real. Es el reflejo del nuevo mundo”, explicó Canapino, a quien por lo visto cada fin de semana le sobran condiciones para ser tenido en cuenta por las grandes marcas del automovilismo mundial para las pistas reales.

 

Foto: Facebook de Agustín Canapino