¿Quién mató a Nisman?

Junio 2019

Entretenimientos

Uno de los libros recomendados de este mes es ¿Quién mató a Nisman? de Pablo Duggan publicado por Editorial Planeta

El 18 de enero de 2015, en su departamento del complejo Le Parc, en Puerto Madero, fue hallado el cuerpo sin vida del fiscal Alberto Nisman, fiscal general a cargo de la Unidad Fiscal de Investigación del caso AMIA. El hallazgo provocó un fenomenal revuelo en el mundo político y judicial del país. Al día siguiente, a las dos de la tarde, el fiscal debía presentarse ante una Comisión del Congreso de la Nación para explicar la denuncia que había concretado contra la presidenta de la Nación por ese entonces, Cristina Fernández de Kirchner, y varios de sus colaboradores por supuesto encubrimiento a los autores del brutal atentado a la sede de asociación mutual israelita. El hecho tuvo inmediata repercusión y comenzaron a tejerse al minuto siguiente toda clase de conjeturas. Las primeras pericias realizadas sobre el cadáver no dejaban casi dudas de que se estaba frente a un suicidio, pero frente a esta hipótesis, que luego confirmaron las pericias e investigaciones que llevaron adelante la fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini, comenzó a crecer la idea, muy alentada por los medios de comunicación dominantes y ciertos sectores de la oposición en esa época, de que Nisman había sido asesinado.
     
La gravedad de esta hipótesis habla por sí mismo: hubiera sido el primer crimen político de esa envergadura que se cometía en democracia. A casi cuatro años de esa muerte, la Justicia no ha generado certeza alguna sobre lo que realmente ocurrió aquel día. Y frente a ese vacío que deja la Justicia -aprovechado obviamente por los medios y ciertos sectores políticos para continuar alimentando el imaginario prejuicioso de algunos segmentos de la sociedad-, la verdad de lo ocurrido ha quedado sepultada en ese plano. Pero no es que la verdad no se pueda saber. Ese trabajo de desenterrar la verdad y exponerla para quienes se atrevan a conocerla lo encaró el periodista y abogado Pablo Duggan -también conocido por su aparición en varios programas televisivos-, quien desarrolló una exhaustiva investigación con la convicción de que era improbable que en los datos del expediente elaborados por la fiscal y la jueza del caso no hubieran pruebas irrefutables de que lo de Nisman había sido un suicidio y que todas las demás hipótesis eran solo la fantasía elaborada por la labor de determinados intereses políticos y económicos para nutrir con falsedades (las famosas fake news) la mente de quienes se inclinaban a creerlas por puro deseo de perjudicar a quienes consideran sus enemigos ideológicos.
     
“Como suponíamos -afirma Duggan en el prólogo al libro ¿Quién mató a Nisman?-, la causa judicial es contundente en cuanto a la existencia de pruebas incontrastables sobre la naturaleza de la muerte del fiscal. Este libro pretende ser un resumen de todas las pruebas reunidas en el expediente y su correspondiente análisis. Además de eso, ha sido necesario analizar otras cuestiones relacionadas: el perfil del fiscal Nisman, su denuncia contra la entonces presidenta de la Nación, Cristina Kirchner y el caso AMIA.” Compuesto en cinco partes centrales, a su vez divididas en distintos capítulos, el libro que Duggan escribe es el material más completo que se haya elaborado hasta ahora sobre el caso y llega a la clara conclusión de que Nisman se suicidó. Y no solo revela en una narración transparente y atractiva todas las evidencias contenidas en los expedientes, en especial a través de los análisis médicos forenses y criminalísticos, sino que ensaya también una meditación acerca de los motivos psicológicos, emocionales y hasta de especulación política que pueden haber llevado a Nisman a encarar la denuncia contra Cristina cuando, hasta sus propios amigos de inteligencia y otros que incluso no comulgaban para nada con la ex presidenta, le aconsejaban no hacerlo, dada la falta de pruebas que la sostenían y su evidente debilidad argumental. En fin, un libro totalmente recomendable, que el lector disfrutará.