Apple Tv y Chromecast: la magia de la tele

Julio 2017

Tecnología

Estos dispositivos se conectan a la red de Wi-Fi y con un cable permiten que cualquier televisor reproduzca contenidos de la web o de otros dispositivos.

Que ya no solemos esperar el día y horario en que dan nuestra serie favorita por la tele no es ninguna novedad. Por lo menos en lo que respecta a ficción vemos lo que queremos, cuando queremos y donde queremos. Opciones para ello son las tablets, las computadoras y hasta los teléfonos celulares. Es decir, todos dispositivos con conexión a internet para poder ver servicios pagos como Netflix o bien gratuitos como YouTube. También lo son las SmartTV, televisores que pueden conectarse a una red de Wi-Fi para ver en sus generosas pantallas la película o tira que queremos. Pero los genios de la industria digital siempre se encargan de meter la cola para ofrecer algo más. Con Apple TV o Chromecast de Google, por ejemplo, ya no hace falta que nuestra tele sea inteligente: ellos lo hacen solitos.

 

La cajita de Apple
El primer gran actor de esta tendencia de dispositivos que convierten al televisor en smart es Apple TV, el producto que la empresa creada por Steve Jobs lanzó en 2007 y que ya va por su cuarta generación. Básicamente se trata de una cajita que por un lado recepciona la señal de internet, por otro se conecta a la TV por un cable HDMI y que luego transmite a esta última contenidos audiovisuales como películas, música o fotos.

De esta manera, el usuario podrá ver Netflix o YouTube, por nombrar los dos servicios de streaming más famosos, cualquier contenido que se tenga en la cuenta de iTunes o descargar material directamente desde Apple TV. En la Argentina, su valor está alrededor de los 5 mil pesos.

 

El mayor provecho se lo sacarán sin duda quienes tengan otros productos de Apple, porque se podrá transmitir de forma inalámbrica al televisor el contenido que se tenga en el iPhone, el iPad o el iPod touch. Si se ha comprado contenido por iTunes no se deberá hacerlo nuevamente. De la misma, se podrán proyectar en la pantalla grande las fotos del celular y la tablet. Pero esta misma utilidad que encuentran los usuarios de Apple en el dispositivo es a la vez el objeto de las críticas de quienes no lo son, ya que se ven reducidas sus posibilidades de disfrutarlo al máximo.

El Apple TV de cuarta generación, a diferencia de sus antecesores, permite también correr aplicaciones, funcionar como una consola de videojuegos e interactuar a través del asistente virtual Siri.

 

Tarde pero seguro
Google llegó bastante más tarde que Apple al dispositivo que hace que una tele sea smart. Chromecast salió al mercado en 2013 y la tercera generación fue lanzada a fines del año pasado. En primer lugar hay que decir que es bastante más económico que Apple TV. En la Argentina se puede conseguir por aproximadamente 2500 pesos, aunque las versiones anteriores son más baratas aún. 

Chromecast

Sin embargo, a diferencia del producto de Apple, Chromecast tiene menos funciones e independencia. Básicamente lo que hace es reproducir en el televisor lo que uno selecciona en su smartphone, tablet o computadora. Se conecta a la tele con una entrada HDMI y naturalmente requiere de una conexión de Wi-Fi. Una vez instalado es necesario descargar la aplicación que permitirá hacerlo funcionar.

Es importante saber que las distintas aplicaciones deben ser compatible con Chromecast para poder visualizarlas en la tele. Pero ese no es un trabajo para uno sino para los desarrolladores. Hoy día, tanto Netflix como YouTube lo son.

Tanto Apple TV como Chromecast se suelen promocionar como la forma más económica de transformar en smart al televisor que tengamos. Sin embargo, y sobre todo en el caso de Apple, la evolución de este aparatito va sumando funcionalidades y empieza a competir con otros dispositivos. No suena muy lógico que quien tiene dinero para comprar el Apple TV no pueda además tener un televisor con conexión a internet. Por eso, en realidad, más que competir suelen convivir con ellos. Donde sí parecen cobrar mayor utilidad estos dispositivos es en la facilidad para que la pantalla grande muestre el contenido que queremos o que tenemos en otros aparatos, especialmente porque muchas veces la navegación en el televisor no suele ser muy ágil.