Mercedes, para festejar todo el año

Marzo 2019

Turismo

Sede de las fiestas del salame quintero, del durazno y de la torta frita, entre otros atractivos, es un destino ideal para el miniturismo, a solo 100 kilómetros de Buenos Aires.
 

A orillas del río Luján, fundada a mediados del siglo XVIII como fuerte, hoy es una ciudad de más de 60.000 habitantes, cabecera del partido homónimo, sede del Departamento Judicial Mercedes y del arzobispado Mercedes-Luján. Alguna vez fue llamada “La Perla del Oeste” y propuesta como capital bonaerense, distinción que luego recayó en La Plata. Una fuerte inmigración italiana a finales del siglo XIX y comienzos del XX la convirtió con el tiempo en icono de la charcutería y escenario de la celebrada Fiesta Nacional del Salame Quintero, una de sus muchas atracciones para el miniturismo, favorecido por la mejora en las vías de acceso.

Para quienes no llegan en auto, el tren es una opción que le agrega condimentos a la visita. A la ciudad en la que alguna vez convergían tres líneas de ferrocarril, hoy llegan dos: el San Martín, que parte de Retiro y cuyo destino final es Junín, y el Sarmiento, que sale de Once y llega a Mercedes después de dos trasbordos. Las tres estaciones, incluida la del ferrocarril Belgrano, que actualmente no está en funcionamiento, son destinos obligados para los turistas. 

La ciudad ofrece, además, una serie de atractivos insoslayables. La Plaza General San Martín, el Palacio Municipal, la Catedral Basílica Nuestra Señora de las Mercedes (de 1921, con sus bellos vitrales y su arquitectura solemne), la Iglesia San Patricio (de 1932), la Iglesia San Luis (de 1891), el Concejo Deliberante, son los sitios históricos por excelencia. Dos museos se suman a la oferta histórico-cultural. Por un lado, el Museo Histórico Municipal Dr. Víctor Eduardo Miguez, un antiguo y destacado habitante de Mercedes cuyos descendientes donaron su casa al municipio, que narra el pasado de la ciudad a través de documentación y objetos de época. Hay salas dedicadas a Miguez, a imágenes religiosas, a personalidades de la sociedad mercedina y el dormitorio y la sala de Sofía Miguez, su hija, entre otras. En la sala central se puede apreciar una réplica a escala del Fuerte San José, que levantaron los miembros del batallón de Blandengues para enfrentar al “malón”. Además, desde 1984 funciona en esta vieja casona –en la que se construyó la primera cancha de tenis de la ciudad– el Archivo Histórico Municipal, con abundante documentación oficial y privada, hemeroteca y diapoteca.

Por su parte, el Museo Municipal de Ciencias Naturales Carlos Ameghino propone una visita a la historia de la vida en Mercedes. Fundado en 1947 como Museo Popular, su nombre rinde homenaje al hermano y colaborador de Florentino Ameghino y funcionó inicialmente en la Casa del Pueblo del Partido Socialista. Con los años, la institución fue aumentando su caudal de piezas arqueológicas y paleontológicas, en especial gracias a ese gran reservorio que es el río Luján.

Hoy, un grupo de paleontólogos está al frente del museo. En la sala dedicada a la Paleontología se pueden observar restos fósiles de especies animales extinguidas que habitaron la región hasta la finalización del Pleistoceno. Varias de estas especies, entre las que hay piezas de gliptodontes, mastodontes y megaterios, entre otros, tuvieron contacto con los primeros grupos humanos que poblaron la llanura del oeste bonaerense. En tanto, en las salas de Arqueología hay piezas que ilustran la presencia de grupos de cazadores-recolectores que habitaron el norte del territorio bonaerense hasta la llegada de los españoles.

Otra visita recomendada es al que puede hacerse al Observatorio Astronómico Municipal de Mercedes. Lleva el nombre de su fundador y primer director, el ingeniero Ángel Di Palma, un entusiasta de las ciencias del cielo y el espacio. Cumple tareas de divulgación para aficionados a la astronomía, observaciones los viernes por la noche si las condiciones visuales lo permiten, dictado de cursos y talleres para instituciones educativas y observaciones científicas. Actualmente funciona en un predio destinado especialmente al observatorio en una zona rural cercana a la ciudad, para facilitar las tareas de observación.
Para disfrutar del contacto con la naturaleza, el Parque Municipal Independencia, sobre la ribera del Luján, ofrece en sus 54 hectáreas de jardines y bosques una alternativa para pasar el día o acampar en un entorno de gran belleza y buenos servicios, con el marco imponente del puente sobre el río. El lugar cuenta con una buena infraestructura, que incluye baños, pileta, mesas, parrillas, cancha de básquet, rugby y fútbol, velódromo y circuito para motocross.

La gastronomía, de fiesta
Dentro de la ciudad o en las afueras, Mercedes propone alternativas gastronómicas de gran variedad. Por empezar, sus celebraciones anuales: la Fiesta Nacional del Salame Quintero, que se celebra cada primavera desde 1975, con un programa de actividades que incluye espectáculos folklóricos, carrera de cerdos y de sortija, un almuerzo popular con el salame como ingrediente principal, espectáculos, ferias de productos artesanales de la zona y el gran cierre con la elección del mejor salame, y la Fiesta Nacional del Durazno, que pasó por distintas etapas y que busca expresar el reconocimiento a los numerosos fruticultores de las quintas de Mercedes a través de una celebración con muestras de los productos y espectáculos de muy buen nivel. Por otra parte, la Fiesta Provincial de la Torta Frita, que este 2019 cumple veinte años de vida, y que ofrece propuestas gastronómicas de la región, espectáculos musicales y la elección de la “tortera del año”.

La variada oferta culinaria de la ciudad incluye a la legendaria Pulpería de Cacho di Catarina, que funciona desde 1830 y fue declarada Patrimonio Histórico y Cultural tanto por la provincia de Buenos Aires como por el municipio. En tanto, a solo 15 kilómetros del centro se encuentra el pueblo de Jorge Born, más conocido por el de su estación ferroviaria, Tomás Jofré, convertido en impensado polo gastronómico, con decenas de locales que reciben a locales y visitantes con una diversidad y calidad infrecuentes.