San Antonio de Areco

Enero 2019

Turismo

Muy cerquita de Buenos Aires, este pueblo atrae por todas las actividades ligadas con la tradición gauchesca. 

Si hay un pueblo cerca de Buenos Aires que reúne todo el encanto de la tradición gauchesca, la tranquilidad en las calles y hasta la belleza de una naturaleza armónica ese es sin duda San Antonio de Areco. 

A tan solo 113 kilómetros al norte de la capital, esta localidad de no más de 30 mil habitantes fue declarada “Capital Nacional de la Tradición” en diciembre de 2014, un reconocimiento que se fundamenta principalmente en la Fiesta Nacional de la Tradición que se celebra en cada noviembre. El encuentro reúne a paisanos, tropilleros y jinetes de todo el país en un impactante desfile. Pero también se vive todo el año en sus peñas, donde arequeros y turistas bailan al ritmo de los guitarristas locales. O en el Museo Gauchesco “Ricardo Güiraldes”, una de las 11 casas culturales que tiene el poblado.

Y es que, en rigor de verdad, Areco no necesitaba de semejante distinción para reafirmar su vínculo con la tradición gauchesca. Las costumbres criollas forman parte inescindible de su vida cotidiana desde siempre. La ciudad fue fundada en 1730 por los colonos españoles tras una dura disputa con los nativos querandíes. Fue una de las primeras siete “parroquias de campaña” reconocidas por el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires. Y desde entonces ha estado ligada a la vida de campo. 

Su larga historia se puede entrever hoy día en muchas de sus construcciones, especialmente en el casco histórico. Protegidas por una serie de ordenanzas que impiden modificar sus fachadas, las antiguas casonas de la zona le imprimen a Areco una coherencia única. 

Pero San Antonio de Areco no solo es tradición. Porque la ciudad está enclavada a la vera del río Areco, que con el arbolado Parque Criollo que lo circunda y el “Puente Viejo” que lo cruza se convierte en uno de los paseos inevitables de todo aquel que llega hasta esta localidad.

Pulperías, bares históricos y almacenes de ramos generales también seducen con sus paisanos de boina acodados en la barra, las botellas antiguas almacenadas en largas estanterías, calendarios de alpargatas, paredes sin revoque y pisos de pinotea crujientes. 

Y para quienes eligen una visita más larga, cerca de San Antonio hay tres pequeños (y escondidos) pueblos rurales para que la experiencia de “campo” sea mucho más intensa: Vagues (5 km), Villa Lía (18km) y Duggan (20km).

Por todo ello, San Antonio de Areco es una de las principales “escapadas” de los porteños y de quienes llegan hasta la Capital pero quieren adentrarse en la cultura del gaucho. 

Cómo llegar
A San Antonio de Areco se llega por la Ruta Nacional N° 8 o por las rutas provinciales N° 41 y N° 31.