Turismo rural en La Pampa

Turismo

En el centro del país es posible alojarse en una estancia y participar de actividades como el arreo de ganado, el ordeñe de vacas y la siembra.

Con sus extensas llanuras y su escasa población, La Pampa es sinónimo de “campo”. Por eso, cuando hablamos de turismo, la provincia ofrece principalmente una amplísima variedad de estancias para quienes desean, además de saborear la gastronomía sin intermediarios, adentrarse en la cultura y las actividades rurales. 

Según el Censo Nacional de 2010, la cantidad de habitantes de la provincia no superaba las 320 mil personas, lo cual la convierte en la segunda menos densamente poblada del país, detrás de Santa Cruz. Territorio Nacional hasta 1951, se trata de una de las provincias más jóvenes. 

La Pampa cuenta con todo tipo de establecimientos de producción agrícola-ganadera que abren sus puertas al turismo, distribuidos por los distintos puntos de la provincia. Dicen los anfitriones que ningún visitante olvida los espléndidos amaneceres y atardeceres. Pero lo que destaca al turismo rural pampeano es la posibilidad de que el turista se involucre de lleno en los procesos productivos, pudiendo participar de las típicas tareas campesinas como el arreo de ganado, ordeñe de vacas, esquila, señalada y yerra de vacunos, siembra y cosechas. Además, obviamente, de domas, jineteadas y las infaltables guitarreadas. 

En cuanto a la siempre celebrada gastronomía rural, las estancias ofrecen degustaciones de comida caseras y platos típicos como chivito, lechón, cordero asado, empanadas, pasteles y tortas fritas, entre otras delicias. 

Cada estancia tiene alguna particularidad que la diferencia de las otras, ya sea por el entorno del paisaje en el que están situadas, el tipo de explotación productiva del campo o por las actividades que se ofrecen. Entre ellas están montar a caballo o aprender a cabalgar, largas caminatas, observación de pájaros o de fauna autóctona, picnics o excursiones a otros sitios turísticos.

Para contratar una estadía en una estancia, se recomienda que el turista lo haga directamente con cada establecimiento. Muchos de ellos tienen página web y detallan bien cuáles son los servicios que ofrecen. 

Cómo llegar
A Santa Rosa, capital de La Pampa, se puede llegar en avión al aeropuerto, distante unos 5 kilómetros del centro de la ciudad. Tanto para quienes arriban por ese medio como para quienes lo hacen en ómnibus, los dueños de las estancias suelen ofrecer un servicio de transfer directo al establecimiento. Para ir en auto es necesario chequear bien el acceso dependiendo de la estancia. La ruta más importante que atraviesa la provincia es la 5.