Una visita a los cabildos abiertos

Mayo 2019

Turismo

Son edificios históricos que sobreviven a la época de la colonia y de la Revolución de Mayo en Buenos Aires, Córdoba, Jujuy, Luján y Salta.

El de Buenos Aires no es el único cabildo de la Argentina actual. Durante la colonia, más tarde en el Virreinato del Perú y luego en el del Río de la Plata, y aun después de la Revolución de Mayo y de la Independencia, fueron varios los edificios que fueron testigos de discusiones políticas y decisiones administrativas. La mayoría de ellos ya no están en pie. Hubo cabildos en Santa Fe, Tucumán, Mendoza, San Juan, Santiago del Estero… Hoy solo queda en pie un puñado de ellos, mayormente cumpliendo funciones museográficas y culturales.

Buenos Aires
Aunque con modificaciones y “achiques”, el Cabildo porteño ocupa el mismo lugar desde 1580, año de la segunda fundación de la ciudad. Al principio sus paredes eran de adobe y sus techos de paja, y contaba con solo dos habitaciones: la oficina y sala de reuniones y la cárcel. Después de varias actualizaciones, ya con materiales más resistentes, como la madera, el edificio fue tirado abajo en 1725 para construir, en el mismo lugar, básicamente el que sobrevive, a partir de un diseño del arquitecto italiano Andrés Blanqui. Antes de finales del siglo XVIII ya se habían construido el segundo piso y la torre, que era más alta que la que conocemos. Así era en mayo de 1810 y siguió de esa manera hasta 1894, cuando se quitaron tres arcos del ala norte para la apertura de la Avenida de Mayo. Luego, en 1931, se demolieron tres arcos del ala sur para el trazado de la Diagonal Julio A. Roca. Desde 1938 funcionan en el lugar la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos y el Museo Histórico Nacional del Cabildo de Buenos Aires y de la Revolución de Mayo.
El patrimonio del Museo, además del edificio que lo alberga, está integrado por documentos, pinturas y objetos de los siglos XVII al XX. En la sala dedicada al Cabildo se pueden observar el Estandarte Real, el Arca de Caudales, donde se guardaban las monedas recaudadas por el cobro de impuestos y el Reglamento de Milicias de 1801, donde se explica la conformación de estos pequeños ejércitos de ciudadanos para defender la ciudad.
El Museo se puede visitar los martes, miércoles y viernes de 10.30 a 17, los jueves de 10.30 a 20 y los sábados, domingos y feriados de 10.30 a 18. Se permite el ingreso hasta 30 minutos antes del cierre. También hay visitas guiadas en castellano los martes, miércoles y viernes a las 15.30, los jueves a las 15.30 y 17y los sábados, domingos y feriados a las 11, 12.30, 14, 15.30 y 16.45. En inglés, sábados, domingos y feriados a las 14.

Córdoba
El edificio, declarado monumento histórico en 1941 y que desde 1785 fue, en distintas épocas, Cabildo de Justicia y Regimiento, Cárcel, Casa de Justicia, Sala de Representantes, Legislatura, Casa de Gobierno, Jefatura de Policía, etc., hoy es el Centro Cultural Cabildo. Está ubicado frente a lo que en su momento era la Plaza Mayor de la Ciudad y hoy es la Plaza San Martín. Fue el primer gobernador intendente de Córdoba, el Marqués de Sobremonte, quien le puso final a la obra del ingeniero Juan Manuel López, que diseñó la Recova de 15 arcadas que aún hoy caracteriza a la construcción.
El ex Cabildo cuenta con dos patios coloniales y alberga 10 salas de exposición, una sala de conciertos con capacidad para 80 personas sentadas, el Museo de la Ciudad, la Tienda de la Ciudad, la Sala de Lectura Infantil, la Editorial Municipal, la sede de la Secretaría de Cultura, las oficinas de Patrimonio Cultural y de Información Turística, además de diferentes dependencias administrativas. Su interior y su amplia explanada son escenario de numerosos espectáculos de teatro, música, canto y danza. El edificio es centro de exposición de objetos arqueológicos urbanos y obras de arte de las diversas corrientes plásticas. El Museo de la Ciudad ofrece una muestra permanente de obras de arte y objetos de la vida cotidiana de la historia de Córdoba. 

Jujuy
Mientras avanzan los trabajos de restauración y puesta en valor del Cabildo de San Salvador de Jujuy, la capital provincial, en la esquina de Sarmiento y Belgrano, que funcionó como tal pero también como cárcel, cuartel policial y Casa de Gobierno, la provincia ofrece como atractivo histórico y turístico el Cabildo de Humahuaca. Ubicada en el centro de esta localidad histórica, frente a la plaza principal y a la iglesia, la construcción original era de 1594. Tenía paredes de adobe, cielorrasos de madera de cardón, techos de paja y balcones de madera de cedro. En el centro había un patio de piedra y al fondo, árboles frutales, caballerizas y galpones para el acopio de distinto tipo de mercaderías.
Ese edificio original fue demolido en 1934 y ocho años después se inauguró la nueva construcción, de estilo arquitectónico híbrido, mayormente neoclásico pero también morisco, como puede observarse en los azulejos que pueblan sus torreones, y por otro lado propio del lugar, en especial por la representación de la fauna autóctona que se observa en sus columnas. El toque moderno se lo da la utilización de vigas de cedro como sostén de los campanarios. 

Luján
Aunque las obras comenzaron en 1772 apenas 16 años después de la designación oficial del rey de España de Villa Nuestra Señora de Luján, el Cabildo recién estuvo listo en 1798. El edificio constaba de dos pisos, con espacios para escuela, cárcel y cuartos de alquiler en la planta baja, y sala capitular, archivo y otras dependencias en la superior. Desde entonces y hasta 1821, cuando todos los cabildos fueron desactivados como institución, fue sede de las reuniones capitulares, y luego albergó a las autoridades locales. Más tarde se reconvirtió en sede municipal y comisaría, hasta que en 1917 se decidió destinarlo a Museo Colonial e Histórico de la Provincia de Buenos Aires, cuyas obras se iniciaron al año siguiente. El Museo se inauguró cinco años después.
En este Cabildo se juró desde sus balcones obediencia a los monarcas españoles Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, y cuando el virrey Sobremonte huyó hacia Córdoba en 1806 dejó los tesoros del Virreinato depositados en el lugar. Allí también fueron alojados en calidad de detenidos los ingleses William Carr Beresford, Denis Pack y otros oficiales que habían intentado invadir la ciudad de Buenos Aires. Por otra parte, el cabildo de Luján fue el primero que reconoció en el país a la Junta de Gobierno nombrada el 25 de mayo de 1810.
Ubicado en Lezica y Torrezuri, frente a la plaza principal de la ciudad, fue declarado Monumento Histórico en 1942. Abre sus puertas de miércoles a domingo de 11 a 17, y los fines de semana y feriados de 11 a 18. El Museo cuenta con cuatro áreas: Museo Colonial e Histórico; Museo del Transporte y Archivo Zeballos; Pabellón Manuel Belgrano, y Laboratorio de Restauración y Conservación y Biblioteca Ingeniero Enrique Peña.

Salta
El Cabildo de Salta, un edificio colonial de la capital provincial que fue sede de las autoridades entre los años 1626 y 1888, es Monumento Histórico Nacional desde 1937. A la construcción original, reconstruida en 1676, le siguió, casi un siglo después, la del actual edificio, cuya torre fue levantada varios años más tarde. Hasta 1880 fue sede del cuartel policial y de la Casa de Gobierno local, y una década después subastada para uso privado (comercios, un hotel, etc.). Fue en esa etapa que se demolió parcialmente, y así se perdieron la sala capitular, tres arcos de la planta baja y cuatro arcos del piso superior. Luego, en 1945, fue restaurado por el arquitecto Mario Buschiazzo, quien también participó en la reconstrucción de la imagen original del Cabildo de Buenos Aires y de la Casa Histórica de la Independencia, en San Miguel de Tucumán. 
Considerado actualmente como el cabildo más completo y mejor conservado de la Argentina, aloja en su interior al Museo Histórico del Norte en la planta baja y al Museo Colonial y de Bellas Artes en la planta alta. Fue allí donde Manuel Belgrano, luego de ganar la Batalla de Salta, el 20 de febrero de 1813, nombró gobernador militar de la provincia a Eustoquio Díaz Vélez, quien colocó la bandera argentina por primera vez en el balcón del Cabildo y los trofeos apoderados de los realistas en su sala capitular.