Lebón & Co

Junio 2019

Entretenimientos

El último disco de David Lebón

En su decimoquinto disco como solista, David Lebón –uno de los músicos más emblemáticos del rock nacional– repasa una docena de temas de su larga carrera, mayormente los de mayor repercusión, acompañado de artistas de diversos géneros. Integrante de bandas legendarias de la Argentina como Pappo’s Blues, La Pesada del Rock and Roll, Color Humano, Pescado Rabioso, Espíritu, Polifemo y Serú Girán, en las que compartió estudios de grabación y escenarios junto a los más grandes, entre ellos Luis Alberto Spinetta y Charly García, Lebón transitó sin problemas por la batería y los teclados pero se destacó en el bajo y, principalmente, la guitarra y la voz.

En Lebón & Co, el músico nacido hace sesenta y seis años en Buenos Aires, que pasó parte de su infancia y adolescencia en los Estados Unidos, apela a un repertorio de hits, varios de esos que sabemos todos, y a razón de un invitado por tema. Así, las nuevas grabaciones de esos clásicos, algunos de ellos verdaderamente inmortales, ahora se convirtieron, con fortuna variada, en duetos. El disco abre con una inspirada versión de Puedo sentirlo, del disco 7x7, en compañía de la mexicana Julieta Venegas, que le aporta su bella voz y su forma inconfundible. En Dejá de jugar, de Contactos, el invitado es Coti Sorokin, y el resultado no es tan logrado. Emmanuel Horvilleur, de los Illya Kuryaki, suma su estilo glamoroso en Hola, dulce viento, un bello blues de Pescado 2, el segundo álbum de Pescado Rabioso, del mismo modo que Lisandro Aristimuño en Casas de arañas, del primer disco solista de Lebón. De ese mismo álbum, con Pedro Aznar encaran Hombre de mala sangre.

El español Leiva se suma en Tu llegada, de Nuevas mañanas, y Ricardo Mollo pone voz y guitarra para mejorar el jinglero Mundo agradable, de Serú 92, una de las mejores versiones de este disco de duetos junto con las dos siguientes: Parado en medio de la vida, de Peperina (Serú Girán), con Andrés Calamaro, y Dos edificios dorados, de su debut solista, con Eruca Sativa y toda la potencia del trío. El colombiano Carlos Vives acompaña a Lebón sin mayor brillo en Llorar de amor, de Yo lo soñé; el trío Polifemo (que completan el baterista Juan Rodríguez y el bajista Rinaldo Rafanelli) vuelve a reunirse para el megahit Suéltate rock and roll, y Fito Páez ilumina el final del disco con El tiempo es veloz.